Si Agustín García, presidente de Serca, daba el pistoletazo de salida al XXXIV congreso del grupo poniendo el foco en la concentración -leer noticia-, Lluís Tarrés, director general, cogía el testigo para aportar una nueva visión: “Cuando hablamos de consolidación lo hacemos de empresas grandes que nos compran y empresas pequeñas que nos defendemos, pero ¿por qué tenemos que pelearnos? ¿Por qué no podemos trabajar juntos?
Y plantaba cara: “Esta competencia a mí no me asusta, incluso nos vienen bien”. En este contexto “de ataque-defensa”, como lo definía, su receta pasa por “preparar nuestra empresa para el futuro” mejorando facetas clave para afrontar los desafíos que se avecinan: “Tenemos que diversificar nuestro inventario, mejorar nuestras tecnologías -también para la gestión de stocks y de rutas-, estar al día en normativa, apostar más por el márketing y las promociones, trabajar de verdad la sostenibilidad y crear servicios que nos den más valor”. La forma de hacerlo lo dejaba en el aire: “Tenemos que evaluar si todo esto queremos hacerlo solos o con los consolidadores”.
Para Tarrés, a pesar del empuje de los grandes operadores internacionales, “también hay vida sin consolidación”. Eso sí, llamaba a la distribución a afrontar una serie de estrategias, como apostar por la especialización, ofrecer al cliente “un servicio excepcional”, crear alianzas estratégicas con los proveedores, abrir sucursales en regiones “donde no esté todo el mundo” –“no todo tiene que ser en Madrid y Barcelona”-, diversificar los negocios con nuevos productos y servicios y apostar por la sostenibilidad y la Responsabilidad Social Corporativa –“los jóvenes darán más importancia a estas cuestiones”-.
“Somos líderes”
Tarrés aprovechaba su intervención para sacar músculo: “Somos líderes. Y lo somos porque somos líderes en Portugal -seguirán apostando por este mercado con la fundación de una filial propia en el país que echará a andar el próximo mes-, porque somos los que más crecemos en facturación, porque lideramos el mercado internacional con Nexus y porque tenemos la mejor oferta de producto”.
Una oferta en la que destaca su propia marca, que se sitúa ya como la cuarta más vendida por detrás de Bosch, LuK y Mahle. Y quieren ir a más, integrando para ello a Drive+, la marca propia del grupo Nexus.
Pero hay riesgos, y el principal tiene que ver con la rentabilidad: “Este año vamos a comprar 250 millones de euros a través del grupo, pero compramos más de lo que vendemos y los márgenes han caído un cinco por ciento”. ¿El motivo? “Posiblemente porque tenemos más competencia”. ¿Las familias más castigadas en lo que se refiere a rentabilidad? Distribución, baterías, filtros y frenos.
Eso sin contar los desafíos que trae consigo la electrificación, lo que obligará a los negocios a tomar medidas: “Habrá menos piezas convencionales y menos mantenimientos, las piezas durarán más y muchas de ellas tendrán que ser recicladas”, señalaba. Y dejaba una pregunta en el aire: “Si hay menos trabajo, ¿qué hacemos con la gente? ¿Tendremos que despedir?”. Su respuesta pasa por crecer incrementando la formación en electrónica y electrificación y por ofrecer nuevos servicios: “Surgen oportunidades con las baterías, los ADAS, la reparación de coches eléctricos, el reciclaje o el reacondicionamiento”.
Relevo generacional
La ultima parte de su intervención aportaría una visión innovadora, sin dejar de hablar del futuro: «En esta sala tenemos una edad media de 55 años. En diez años estaréis jubilados. Mi perspectiva es que si queremos jubilarnos en diez años necesitamos que los millenials y los cargos intermedios vengan a nuestra posición, pero estas generaciones llegan con nuevas prioridades: son más tecnológicas -aunque son dependientes del móvil- y priorizan su vida personal y familiar, lo que hará que las empresas sean menos ágiles».
Y añadía un punto de vista nuevo al relevo en las empresas: «Toda mi ponencia de hoy la he hecho con inteligencia artificial. Yo no os he ofrecido nada. Todos los esquemas, los dibujos y todo lo que he dicho me lo ha dado la inteligencia artificial. Y mi reflexión es: cuando yo me jubile, ¿qué voy a hacer? ¿Voy a ascender a un millenial o dejo a la inteligencia articial la gestión de mi negocio?».



