Publicado en el número 110 de la revista AUTOPOS
La británica Comline tiene mucho que ofrecer. Eso dicen. Y no les falta razón. Para empezar, diez familias de productos muy diferentes. Fabricantes de pastillas de freno, comercializan también discos, filtros, dirección y suspensión…: “Y una cosa es que haya productos que no fabriquemos y otra es que no cuidemos su calidad, asegurándonos los más idóneos proveedores”, apuntan. Treinta mil referencias componen su oferta. Pero van más allá… Y han apostado por España para replicar su historia de éxito en Inglaterra (donde han multiplicado por cuatro su facturación en cinco años). La salida del Reino Unido de la Unión Europea, el llamado brexit, es el motivo. Y hasta el presidente de la compañía, el londinense Ishan Kamdar, hijo del fundador, se ha trasladado con su familia a Madrid. Con él y con la responsable de Comline en España, Elena Alina, hablamos de sus planes…
El bisabuelo del actual presidente de Comline, Ishan Kamdar (38), nacido en Londres pero de padre y abuelo de Kenia, todos, eso sí, de origen indio, fue el que empezó con el negocio del recambio vendiendo piezas de coches japoneses en Nairobi. Negocio que su padre llevaría a Inglaterra, fundando Comline en 1991, de la que hoy, a sus 63 años, es el ‘chairman’ (centrado más en la estrategia y el control que en la operatividad). El máximo responsable ejecutivo de la compañía -a la que entró con 21 años- es Ishan Kamdar, de madre americana (de Chicago), casado y padre de dos hijos, de cuatro y dos años, y licenciado en Económicas por Cambridge.
La compañía, hoy
Venden sus productos en cincuenta países, con Europa como mercado principal y siendo líderes en Inglaterra. Con sede y almacén en el norte de Londres, cuentan con filiales en Dublín, Atenas y Madrid, y una oficina en India que apoya en datos, finanzas y administración. Emplean a 250 personas y facturan cerca de cien millones de euros.
Fabricantes de pastillas de freno con plantas en China e India, ofrecen 30.000 referencias en diez familias de productos, destacando frenos, filtros y dirección y suspensión. “Que no fabriquemos un producto no significa que no cuidemos su calidad; seleccionamos proveedores capaces de garantizarla como alternativa a las primeras marcas”. Su combinación de calidad y precio es uno de sus puntos fuertes: “Los distribuidores nos dicen que con nosotros ganan dinero. Y eso es importante”. Además, destacan frente a competidores por su marca, variedad de productos, capacidad de servicio y disponibilidad de stock, demostrada incluso durante la pandemia.
Savia nueva
Así lo explica Elena Alina, responsable de la filial ibérica. Nacida en Rumanía en 1983, vive en España desde hace 19 años, habla castellano perfectamente y ha hecho suyos el humor y la empatía españoles. En la empresa desde hace siete años, asumió su cargo actual en mayo de 2024: “Lideraba el equipo de ventas de forma informal y participaba en operaciones y área comercial. Conocía a los clientes y el sector, y el presidente apostó por mí: se pueden enseñar cosas, pero no la relación con los clientes ni el conocimiento del mercado”.
Alina llegó a España Comline en 2012, cuando la filial tenía un pequeño almacén en Getafe dirigido por dos ex SNR, Jaime Sanz y Juan Carlos Fresno.
El brexit, el detonante
La trayectoria de la compañía en España cambió tras el brexit. “Cuando en junio de 2016 los británicos votaron salir de la UE, necesitábamos almacenes que cubrieran el mercado europeo”, explica Ishan Kamdar. Ese mismo año trasladaron la filial de Getafe a una nave de 4.500 m² y cuatro plantas en Ciempozuelos. Elena Alina señala: “El brexit nos benefició, abriéndonos a más países. Hoy exportamos el 40% de lo que vendemos a Francia, Bélgica, Alemania, Polonia, Italia, Portugal, República Checa, Eslovenia y Eslovaquia. Queremos seguir creciendo”.
Esta oportunidad impulsó a la compañía a apostar fuerte por España, confiando la dirección a Elena Alina: “Conocía al equipo, los procesos internos y las necesidades de la empresa. Además, soy empática, cercana y analítica; me gusta basar las decisiones en datos, tendencias del mercado y sentido común”.
El presidente también se trasladó a Madrid en abril de 2025: “España ofrecía un cambio de vida y la oportunidad de desarrollar el negocio aquí. Queremos quedarnos y apoyar su crecimiento durante años”, explica Kamdar, quien ya tiene a sus hijos escolarizados en Madrid.
“No entendía el porqué”
“Cuando asumí la dirección de Comline Ibérica y empezamos a desarrollar la nueva estrategia me sorprendió que no se nos conociera más. Porque tenemos una trayectoria y mucho que ofrecer y no entiendo que no hubiera llegado al mercado en la medida que se podía esperar. Y queremos que se sepa; es lo que ahora perseguimos. Conozco Comline, sé lo que puede ofrecer y no entendía el porqué una empresa con tanto potencial resultaba tan desconocida, cuando llevábamos años con personas al frente que provenían del mercado y por ejemplo diez sin faltar a una edición de Motortec. En cualquier caso, hemos crecido un treinta por ciento en 2024 y vamos a seguir apostando por el sector: ya somos cuarenta personas en plantilla, tenemos muchas líneas de producto, tenemos stock, tenemos almacén propio, somos cercanos, muy accesibles, y no hemos alcanzado nuestra madurez como empresa; tenemos mucho que crecer y lo queremos hacer de la mano de los clientes, siendo sus partners, que es la manera que siempre hemos tenido de trabajar”.
Cambio de estrategia
El objetivo es replicar el éxito de Inglaterra: “Allí pasamos de 10 a 40 millones de libras en cinco años. España es un mercado muy similar y el negocio depende de relaciones con los actores clave. En cinco años podemos duplicar nuestra facturación desde aquí”, asegura Kamdar.
Elena Alina detalla el cambio de enfoque: “Antes trabajábamos con recambistas independientes de perfil medio/pequeño. Ahora queremos crecer, llegar a más clientes grandes, pero respetando a los que nos han acompañado durante años. Tenemos tres marcas -Comline, Motaquip y Allied Nippon- que nos dan muchas opciones y ventajas competitivas”.
El plan incluye nuevas líneas de producto, expansión a mercados como Norte de África y América del Sur, y alianzas estratégicas con grupos internacionales. “Los grupos buscan fabricantes con buena relación calidad/precio y amplia gama, como nosotros. Llevamos tres años con ADI en Inglaterra y ahora expandimos a República Checa, Croacia y pronto Alemania, Finlandia y Dinamarca”, concluye Kamdar.

Perfiles y perfiles, por MAP
Quizá los perfiles a los que decidieron entregar el desarrollo de la empresa en España no fuera los más acertados. Ahora están en mejores manos. Isham Kamdar, hijo del fundador y presidente de la compañía, es un tipo de tan solo 38 años que además de conocimiento aporta un entusiasmo contagioso. Deseando poder hablar bien español (“me doy un año”) para poder convivir con el mercado en las condiciones idóneas, que se haya venido con su familia a Madrid merece recompensa. Y a Elena Alina, 42 años, directora general de Comline Ibérica, que creció en la Rumania del último líder comunista Nicolae Ceaucescu, criada por tanto en la cultura del trabajo, del esfuerzo, le avala su compromiso profesional con una empresa en la que ha demostrado su implicación desde el primer día, y eso es garantía de que va a dar todo por alcanzar el éxito en su cometido. Y una de las pocas mujeres en posiciones de dirección en el sector. Otro motivo más para tener en cuenta.



