CAPA, la comisión antipiratería dependiente de Ancera, gana una nueva batalla en los tribunales. El pasado mes de octubre, el Juzgado de lo Penal número 29 de Madrid dictaba sentencia contra el responsable de un taller que utilizaba equipos falsificados para el diagnóstico de averías «a sabiendas de que dichos programas y software reproducían de forma fraudulenta los equipos originales».
La sentencia condena al acusado como responsable de un delito contra la propiedad intelectual y le impone penas que incluyen tres meses de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante ese tiempo, multa de seis meses con cuota diaria, decomiso de los efectos intervenidos e indemnización por responsabilidad civil.
Esta sentencia llega apenas tres meses después de que el Juzgado de lo Penal número 15 de Madrid condenara a otra persona con cuatro meses de prisión por la utilización de software falsificado y equipos de diagnosis de distintas marcas (leer noticia).


