Con la llegada del verano llegan también las altas temperaturas y una mayor exposición a los rayos UV del sol, que pueden provocar daños en los elementos de goma de las escobillas limpiaparabrisas. La combinación luz intensa y calor pueden provocar grietas en la goma que afectarían el correcto funcionamiento de la escobilla.
Trico entrega las señales típicas que ayudaran a identificar cuando ha llegado el momento de reemplazar las escobillas limpiaparabrisas. La primera de ellas son los rastros -de agua o suciedad- en forma de rayas que van quedando en la luna cuando el sistema está activado. La segunda señal es sonora, un sonido de traqueteo al activar el sistema es indicador de que la escobilla no se desliza con suavidad por el parabrisas. Por último, las manchas con resto de agua que se extienden por el parabrisas pero que no se eliminan.
José Casao, especialista senior en Márketing de la marca, indica que aunque el sol y el calor son dos factores que inciden mucho en el funcionamiento de la escobilla, «no es algo que las tiendas y los talleres suelan aprovechar al máximo». «Muchos piensan que las escobillas se venden sobre todo en invierno, pero el verano también puede afectar a las escobillas, que siguen siendo componentes importantes durante todo el año».
Para Casao, es importante empezar a sacar a las escobillas limpiaparabrisas de la categoría de «compra de emergencia», lo que limita su rotación a los meses de invierno, cuando más llueve. En verano este elemento también es muy importante, para, por ejemplo, «eliminar la suciedad, los residuos y los insectos del tráfico y mantener el parabrisas limpio».
«Para los conductores, poder ver con claridad es vital, por lo que necesitan asegurarse de que sus escobillas se mantienen en óptimas condiciones en todo momento, para poder confiar en ellas cuando se necesiten. Para ello, les damos consejos generales de mantenimiento y, naturalmente, les proporcionamos las cuchillas de primera calidad que necesitan para su máxima seguridad».



