El parque español de vehículos presenta un escenario que aporta oportunidades, pero que también pone a prueba la fiabilidad de uno de los componentes más críticos: la batería de arranque. Según FQS BATTERY, proveedor sevillano de baterías, la combinación de estas dos variables, a las que tenemos que sumar la microhibridación, están generando un aumento notable en las necesidades de sustitución de baterías, al mismo tiempo que exige una gestión más técnica y rigurosa del stock por parte de distribuidores y talleres.
Los vehículos más antiguos siguen dependiendo de baterías de plomo-ácido convencionales que operan en condiciones muy exigentes, con recorridos extensos y horas de funcionamiento en ciudad que intensifican el desgaste. Por su parte, los modelos recientes incorporan sistemas de gestión inteligente de energía y Start-Stop, que requieren tecnologías más avanzadas como EFB o AGM. Estas baterías deben soportar miles de ciclos de arranque y microcarga sin degradarse, lo que aumenta tanto las sustituciones como el riesgo de reclamaciones si se elige una batería inadecuada en tecnología, capacidad o prestaciones.
La importancia de una prescripción correcta
FQS destaca que el mercado ha tratado durante años el Start-Stop como una variación menor de la batería de arranque clásica, un enfoque que la compañía considera incorrecto. Según el proveedor, la prescripción técnica correcta debe contemplar tres aspectos: mantener siempre la tecnología de origen -los vehículos con AGM deben sustituirla por AGM; los EFB, por EFB o equivalente en prestaciones-; dimensionar la batería según plataforma, perfil de uso y exigencias del sistema eléctrico -no solo por medidas o amperios-, e informar claramente sobre los riesgos de elegir una batería inadecuada, que incluyen caída de tensión, fallos de Start-Stop, avisos en el cuadro, inmovilizaciones y problemas de garantía.
Para atender estas necesidades, FQS ha reforzado su gama de baterías AGM y EFB, además de mantener y actualizar continuamente sus gamas SLI, asegurando así cobertura para un parque heterogéneo que combina vehículos clásicos, Start-Stop y microhíbridos.
Oportunidad para la distribución
El envejecimiento del parque y la expansión del Start-Stop representan para los distribuidores una oportunidad de negocio clara, según FQS. Y es que más sustituciones implican más volumen, pero también mayor responsabilidad técnica. FQS propone trabajar el mix de gama de arranque con criterios objetivos, basados en datos reales del parque, análisis de rotación de referencias y soporte técnico para casos complejos, incluyendo vehículos premium y aplicaciones severas.
De este modo, el distribuidor no se limitaría a “vender cajas”, sino a ofrecer soluciones de energía adaptadas a las necesidades concretas de los talleres y sus clientes, reduciendo incidencias y fortaleciendo la relación con el canal.
El aumento de sustituciones en baterías de arranque y la consolidación del Start-Stop hacen que la correcta gestión del stock sea crítica para los distribuidores. Según FQS BATTERY, el éxito en este segmento no depende solo del volumen, sino de cómo se seleccionan, prescriben y asesoran las baterías. Una estrategia basada en prescripción técnica, datos de parque y soporte al canal permite minimizar reclamaciones, mejorar la rentabilidad y convertir una categoría tradicionalmente percibida como “commodity” en una fuente de valor y fidelización para el sector.



