
La idea es recrear las funciones de aprendizaje y pensamiento del cerebro humano, lo que ayudará a los vehículos autónomos a reconocer objetos y a tomar decisiones.
“Nuestro objetivo es crear un centro de investigación de primera clase que se asocie con los mejores laboratorios del mundo en este campo y contribuya activamente al desarrollo de aplicaciones para el automóvil del futuro”, señala Jacques Aschenbroich, director general de Valeo.


