Según apunta Asepa, Asociación Española de Profesionales de Automoción, a partir de datos recogidos de la empresa de energía Iberdrola, nuestra forma de vida necesita cada vez más vatios para funcionar. Según publicaba la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a finales de 2019, se prevé que la demanda energética global aumente entre un 25 y un 30% hasta 2040.
Esta cuestión, señala Asepa, supone más CO2 y el agravamiento del cambio climático en una economía dependiente del carbón y el petróleo, pero añade que la descarbonización del planeta propone un mundo diferente para 2050: más accesible, eficiente y sostenible, e impulsado por energías limpias como el hidrógeno verde.
Hidrógeno verde, ¿en qué consiste?
Según información facilitada por Iberdrola, “esta tecnología se basa en la generación de hidrógeno —un combustible universal, ligero y muy reactivo— a través de un proceso químico conocido como electrólisis. Este método utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, por lo que, si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, produciremos energía sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera”.
Esta manera de obtener hidrógeno verde, como determina la AIE, ahorraría los 830 millones de toneladas anuales de CO2 que se originan cuando este gas se produce mediante combustibles fósiles.
Asimismo, reemplazar todo el hidrógeno gris mundial significaría 3.000 TWh renovables adicionales al año —similar a la demanda eléctrica actual en Europa—. No obstante, la asociación apunta que existen algunos interrogantes sobre la viabilidad del hidrógeno verde por su alto coste de producción.
Asepa expone que actualmente se comercializan dos modelos de turismos de hidrógeno, el Hyundai Nexo y el Toyota Mirai en España, aunque otros fabricantes ya tienen modelos disponibles, como es el caso de Honda, BMW o Jaguar. Actualmente solo hay seis hidrogeneras en funcionamiento, situadas en Madrid, Sevilla, Zaragoza, Huesca, Albacete y Puertollano aunque, de momento, no son de uso público.
Asimismo, recalca que con los fondos NEXT, muchas empresas y agrupaciones empresariales han acometido proyectos en el campo del hidrógeno para la movilidad. Así, la multinacional energética española Naturgy ha presentado al Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), al de Industria, Comercio y Turismo, y al de Ciencia e Innovación un proyecto para la construcción de 120 hidrogeneras. Las primeras 38 estarían en marcha en 2023 ó 2024. Y en nuestro sector el grupo Vectalia entraba también con varios socios en la producción del hidrógeno verde.
¿Cómo funcionan los vehículos de hidrógeno?
Según la Confederación Nacional de Autoescuelas (Blog CNAE), el coche de hidrógeno es un tipo de vehículo considerado de cero emisiones, que funciona mediante una pila de combustible en la que el hidrógeno se oxida para producir la electricidad que le mueve. En el proceso sólo se libera vapor de agua.
Dependiendo del modelo, existen uno o más motores eléctricos que se encargan del movimiento del coche. A él se unirán tanto la batería como la pila de combustible. Este apartado lo completaría el tanque, donde se almacena el hidrógeno.
Una vez que el conductor pone el coche en marcha, lo primero que hará el vehículo es abastecer de hidrógeno a la pila de combustible. Allí, éste se mezcla con el oxígeno que un compresor ha extraído, filtrado y comprimido del exterior. Con esta unión se genera electricidad y agua.
Es importante destacar que la electricidad se traslada a la batería para su almacenamiento. No va directamente al motor. El proceso se realiza de esta manera para asegurar que siempre haya electricidad cuando el conductor la necesite y para que tampoco se produzcan incómodos tirones.
La industria prevé que haya 140.000 coches de hidrógeno circulando en España dentro de 11 años, según estimaciones de la Asociación del Hidrógeno de España (AeH2).
Ventajas y desventajas
Según expone Asepa, los vehículos de hidrógeno no emiten ninguna sustancia nociva, sino que sólo liberan vapor de agua; los turismos sólo tardan entre 3 y 5 minutos en repostarse y cumplen con los objetivos de reducción de emisiones de la UE. Además, apunta que el mantenimiento del motor de estos vehículos es mínimo, si se les compara con los vehículos de combustión; que son igual de silenciosos que los eléctricos, pero tienen mayor autonomía y que pueden aparcarse gratis en las Zonas Azul y Verde de las ciudades. Además están más preparados para enfrentarse a temperaturas extremas.
Sin embargo, también presentan desventajas como su precio de compra, que es elevado y su dificultad para repostar por la falta de hidrogeneras. Por otro lado, por ahora existe muy poca variedad de modelos, el maletero suele carecer de espacio y debe tenerse en cuenta que el hidrógeno es muy volátil e inflamable y que la vida útil de los vehículos de hidrógeno es más limitada.

