El fabricante de recambios NRF, y más específicamente su filial ibérica, ha dado un paso decisivo en su estrategia logística con la inauguración de su nuevo centro de distribución en Catarroja (Valencia). Operativas desde enero de 2024, estas instalaciones, con una superficie de 13.000 metros cuadrados, se han convertido en el segundo almacén más grande de la compañía en Europa, solo superado por su sede central en Gdansk (Polonia).
Un dato que es el abrebocas a lo que se encuentra detrás de las puertas de sus veinte muelles de carga: 35 pasillos de estanterías con capacidad para 1,2 millones de unidades de recambio, y todo un modelo de gestión operativo que tiene como único fin la eficiencia de cada pedido que desde allí sale.
Pero, ¿Qué es lo que quiere alcanzar NRF con la puesta en marcha de estas instalaciones? Viajamos hasta Valencia para conocerlas y hablar con Eduardo Gijón, director de NRF Iberia, sobre el impacto de este proyecto en el modelo logístico del propio fabricante y cómo beneficiará a sus clientes, desde España hasta destinos tan distantes como Argentina o Australia.


