El coche de sustitución es un derecho que por ley tiene un tercero perjudicado en un siniestro -pagado además por la compañía causante del daño-, pero en la gran mayoría de las ocasiones -el porcentaje es sorprendente- no se solicita. Tampoco informan de ello los talleres -cada vez más, afortunadamente-, corriendo en innumerables veces los reparadores con un coste que debería ir a cuenta de la compañía contraria. ¿Por qué pasa esto? Sobre ello charlan los protagonistas de El Club de la Carrocería en esta parte de la tertulia…
Si eres más de pódcast y prefieres escuchar esta parte de la tertulia, puedes hacerlo aquí:
Víctor Gámez (Boxes Consulting) recuerda que un tercero perjudicado en un accidente tiene derecho, por un lado, a que se le repare el coche; y por otro, a que la compañía contraria le indemnice por daños y perjuicios -la privación de su movilidad, en este caso-, con un coche de sustitución mientras el suyo está en el taller.
Sin embargo, con la teoría sobre la mesa y a pesar de tratarse de un derecho para el usuario, Gámez señala que el número de veces que se reclama este servicio no representa ni el 5%, “por desconocimiento”. ¿Por qué pasa esto? ¿Qué responsabilidad tiene el taller en ello?
“Estoy seguro de que habrá talleres que escucharán este pódcast y pensarán que estoy loco”, comenta Gámez entre risas después de dar la clave de este asunto. Dale al play y no te la pierdas.



