La compañía alemana Webasto, especializada en la fabricación de sistemas de calefacción, refrigeración, ventilación, techos solares y panorámicos, así como baterías para vehículos eléctricos, se enfrenta a un periodo decisivo en medio de una compleja situación financiera -fuentes locales hablan de una deuda superior a mil millones de euros-. La empresa, que ya en 2024 decidió dejar de comercializar recambios para posventa, ha recurrido ahora a la figura de un asesor externo para iniciar un proceso de reestructuración que le permita mantenerse a flote.
Así, Johann Stohner, director general de la consultora muniquesa Alvarez & Marsal, se ha incorporado a la junta directiva del proveedor como director de Reestructuración, cargo en el que pondrá a disposición de la empresa sus más de 25 años de experiencia en el ámbito de la reestructuración empresarial. Este nombramiento llega, según medios alemanes, como respuesta a la presión ejercida por los acreedores de la compañía, quienes poco antes de Navidad -el 23 de diciembre para ser exactos- alcanzaron un acuerdo de estabilización con Webasto.
La decisión fue adoptada por los órganos de dirección y supervisión de la empresa “de manera coordinada con las familias propietarias y las entidades bancarias con el objetivo de acelerar la reestructuración financiera y operativa y garantizar el futuro de Webasto”, según ha comunicado la propia firma alemana.

Johann Stohner se encargará de liderar la reestructuración de Webasto.
Recortes y ajustes
El CEO de Webasto, Holger Engelmann, ya había anunciado a principios de 2024 un ambicioso “programa de optimización” que incluía recortes significativos en la plantilla y, entre otras medidas, el cierre de dos plantas en China, acción que tuvo lugar el año pasado con el objetivo de reducir los costes operativos de manera drástica.
Un informe completo sobre las acciones de reestructuración deberá ser presentado antes de que finalice marzo de 2025, según los términos del acuerdo de estabilización firmado el pasado 23 de diciembre. Actualmente, la plantilla global de Webasto cuenta con alrededor de 16.000 empleados y no ha trascendido de momento si la intención de la compañía pasa por reducir este número, por el cierre de otros enclaves productivos o por la venta de alguna unidad de negocio.
El papel de Stohner también incluirá la colaboración estrecha con el consejo de supervisión y el comité de empresa para definir nuevas estrategias que refuercen la posición de Webasto en el mercado. Sólo el tiempo dirá si estas medidas surten efecto o si, por el contrario, estamos ante el principio del fin de un histórico.


