BASF Coatings, fabricante de referencia en el desarrollo y producción de recubrimientos innovadores, ha anunciado una firme apuesta estratégica para introducir la automatización en el taller de chapa y pintura. La compañía está reforzando de manera directa su papel en el segmento del repintado automotriz habilitado por robótica. Para lograrlo, combina su experiencia en formulación de recubrimientos y su conocimiento en procesos de aplicación física con las herramientas avanzadas de gestión digital del color, estableciendo alianzas estrechas con fabricantes originales (OEM) y especialistas en automatización.
A través de esta iniciativa de integración de sistemas, la corporación busca ayudar a modelar el futuro de la reparación de colisiones mediante flujos de trabajo digitales e interconectados. El enfoque de la multinacional no se centra en el desarrollo de hardware robótico propio, sino en actuar como socio estratégico y líder de proceso. La empresa aporta orientación práctica y marcos de trabajo validados para que los talleres puedan adoptar entornos automatizados, logrando operaciones de reparación mucho más coherentes, repetibles y escalables en escenarios de trabajo reales.
Desde una perspectiva técnica, la robótica se plantea como una extensión natural del proceso digital de color de extremo a extremo desarrollado por el proveedor. Esta tecnología se vincula directamente con el ecosistema digital Refinity®, la plataforma integral de la marca diseñada para la gestión global del negocio de carrocería. De este modo, las herramientas digitales de escaneo, mezcla, emparejamiento de color y gestión de flujos de trabajo que ya utilizaban los profesionales conectan de manera directa el control de procesos de software con la aplicación física de la pintura sobre el vehículo. Inicialmente, la robótica se está enfocando en las aplicaciones estándar de imprimación, capa base y barniz transparente sobre piezas completas, priorizando la eficiencia en el uso de materiales y el rendimiento.
Esta estrategia global responde a las necesidades de modernización de una red colaborativa con fuerte presencia en Europa, Norteamérica, Sudamérica, Asia Pacífico, Oriente Medio y África, cuyas empresas alcanzaron unas ventas globales de unos 3.700 millones de euros en 2025. El objetivo final es dotar al mercado de herramientas sólidas para afrontar la evolución tecnológica con confianza.
«La robótica reúne la gestión digital del color y la aplicación física en un proceso conectado único», afirma Chen Liu, jefe Global de Technology Automotive Refinish Coatings de la compañía. «La verdadera diferenciación no reside en el robot en sí, sino en cómo BASF integra recubrimientos, experiencia en procesos y aplicaciones para ofrecer una calidad constante en entornos reales de talleres de carrocería. Al combinar estas fortalezas, estamos dando forma a estándares de aplicación escalables y repetibles que definirán el futuro de la reparación de automóviles».



