La combustión espontánea representa uno de los riesgos más silenciosos para talleres e instalaciones industriales durante los meses de verano. El aumento de las temperaturas acelera las reacciones químicas que pueden provocar incendios en materiales impregnados de aceites, grasas y residuos químicos, un peligro que, según diversos estudios sobre siniestralidad, está detrás de alrededor del 60 % de los casos de este tipo de incendios. Ante este escenario, Mewa recuerda la importancia de adoptar medidas preventivas y destaca el papel de su contenedor de seguridad SaCon como solución para minimizar este riesgo.
Con la llegada de las altas temperaturas, la compañía especializada en servicios textiles para la industria insiste en que la prevención adquiere una relevancia aún mayor en sectores como la automoción, donde el uso habitual de aceites, lubricantes y materiales de limpieza contaminados forma parte de la actividad diaria.
Las altas temperaturas, factor determinante
A diferencia de otros incendios, la combustión espontánea no necesita una fuente externa de ignición. El proceso se inicia cuando determinados aceites reaccionan con el oxígeno del aire, generando calor de manera progresiva. Si ese calor no puede disiparse, la temperatura continúa aumentando hasta alcanzar el punto de ignición.
Según explica Mewa, el incremento de la temperatura ambiente acelera significativamente este fenómeno. De hecho, un aumento de apenas 10 grados centígrados puede multiplicar varias veces la velocidad de la reacción química, incrementando notablemente el riesgo durante los meses estivales.
Esta circunstancia convierte el verano en un periodo especialmente crítico para talleres de reparación, industrias y empresas donde se manipulan materiales impregnados de aceites o grasas.
Uno de los aspectos que la compañía considera más infravalorados es la gestión de los materiales de limpieza utilizados durante las operaciones de mantenimiento y reparación son los paños impregnados de grasa.
De acuerdo con estadísticas de daños por incendios elaboradas a partir de estudios del IFS (Instituto para la Prevención e Investigación de Siniestros de las Aseguradoras Públicas), así como de informes de cuerpos de bomberos y organismos especializados en protección contra incendios, aproximadamente el 60 % de los episodios de combustión espontánea están relacionados con aceites y grasas absorbidos por materiales desechables, textiles reutilizables o trapos empleados en las tareas diarias que posteriormente se almacenan o eliminan de forma inadecuada.
«La combustión espontánea es especialmente peligrosa porque se produce sin previo aviso y sin una fuente externa de ignición«, explica Maricel Huguet, directora general de Mewa en España. «Especialmente en verano, las altas temperaturas aceleran enormemente las reacciones peligrosas. Si además se combinan con un almacenamiento abierto o recipientes inadecuados, el riesgo aumenta considerablemente».
SaCon, un sistema para reducir el riesgo de incendio
Como respuesta a este problema, Mewa pone el foco en SaCon, un contenedor de seguridad que forma parte de su servicio integral de gestión de paños reutilizables.
El sistema está diseñado para almacenar de forma segura los materiales utilizados durante la jornada laboral, evitando que permanezcan expuestos en condiciones que puedan favorecer la combustión espontánea.
Fabricado en plástico HDPE (polietileno de alta densidad) y dotado de un cierre hermético, el contenedor limita la entrada de oxígeno y evita tanto la acumulación de calor como el almacenamiento inseguro de los paños impregnados de sustancias inflamables.
«Con nuestro SaCon de cierre hermético eliminamos las condiciones que favorecen la combustión espontánea, evitando la entrada de oxígeno, la acumulación de calor y el almacenamiento inseguro«, señala Huguet. «Además, nuestro servicio integral garantiza que los materiales potencialmente peligrosos permanezcan el menor tiempo posible en las instalaciones, minimizando así de forma significativa los riesgos».
Más de 150.000 empresas ya lo utilizan
Según los datos facilitados por la compañía, el contenedor de seguridad SaCon protege actualmente a más de 150.000 clientes en Europa, entre talleres, empresas industriales y otros centros de trabajo donde se utilizan materiales susceptibles de provocar combustión espontánea.
Mewa considera que la combinación de temperaturas elevadas y una gestión inadecuada de los residuos contaminados incrementa el riesgo de incendio precisamente durante los meses de verano, por lo que insiste en la necesidad de adoptar sistemas de almacenamiento seguros como parte de las políticas de prevención.
Con esta solución, la empresa busca transformar un riesgo difícil de detectar en un proceso controlado, contribuyendo a proteger tanto las instalaciones como la seguridad de los trabajadores y la continuidad de la actividad empresarial.



