Con la llegada de agosto, millones de vehículos afrontan desplazamientos más largos, temperaturas elevadas y condiciones de uso más exigentes. En este escenario, mantener en buen estado el sistema de lubricación resulta especialmente importante para preservar la fiabilidad mecánica y evitar desgastes prematuros. Dentro de este sistema, el cárter de aceite desempeña una función esencial, aunque a menudo quede en un segundo plano frente a otros componentes del motor.
Los trayectos prolongados por carretera y autopista, las altas temperaturas ambientales, la carga adicional de pasajeros y equipaje y las retenciones habituales en las zonas turísticas hacen que el motor trabaje durante periodos más prolongados y bajo una mayor exigencia térmica.
En estas circunstancias, el aceite debe conservar sus propiedades para reducir la fricción entre los componentes y contribuir a disipar parte del calor generado durante el funcionamiento del motor. El cárter actúa como depósito del lubricante y contribuye a mantener las condiciones necesarias para que este pueda circular correctamente por el sistema.
Además, este componente proporciona protección frente a contaminantes externos. Por ello, cualquier deterioro que afecte a su estanqueidad puede comprometer el nivel de lubricante y, con ello, la protección del motor.
Cárter de aceite: qué revisar durante el mantenimiento
El estado del cárter de aceite debería comprobarse durante las operaciones de mantenimiento, especialmente en vehículos con un kilometraje elevado o sometidos a condiciones de utilización intensivas.
Uno de los principales indicios de un posible problema son las fugas de aceite. La aparición de manchas bajo el vehículo o un descenso del nivel de lubricante pueden estar relacionados con daños en el cárter o con problemas de estanqueidad.
Los golpes y deformaciones constituyen otra señal que conviene tener en cuenta. Los impactos contra bordillos, badenes u obstáculos pueden alterar la geometría del componente y afectar a su funcionamiento.
También es importante comprobar la posible presencia de corrosión. La exposición prolongada a humedad, sal y otros agentes externos puede deteriorar progresivamente el material del cárter.
Por último, las roscas y puntos de fijación requieren atención. El desgaste de la zona de drenaje o de los puntos de montaje puede dificultar las operaciones de mantenimiento y comprometer la estanqueidad del conjunto.
FARE amplía su gama de cárteres para el aftermarket
FARE, marca perteneciente a Terrepower, cuenta con una gama de cárteres de aceite destinada al reemplazo de componentes dañados o deteriorados. Según la compañía, la oferta cubre más de 40 marcas de vehículos y supera las 7.500 aplicaciones.
La amplitud del catálogo busca responder a las necesidades de un parque automovilístico cada vez más diverso y envejecido, facilitando a los profesionales del aftermarket el acceso a soluciones de sustitución para diferentes aplicaciones.
Los productos de FARE están desarrollados para proporcionar un ajuste preciso y facilitar una sustitución fiable, de acuerdo con las necesidades de las operaciones de reparación y mantenimiento.
Un componente que conviene incluir en la revisión preventiva
El funcionamiento prolongado del motor a temperaturas elevadas durante los desplazamientos estivales vuelve a poner el foco en la importancia de mantener en buenas condiciones el sistema de lubricación.
En este contexto, la inspección del cárter de aceite puede formar parte de las comprobaciones preventivas realizadas en el taller, especialmente cuando el vehículo presenta un elevado kilometraje o ha estado sometido a un uso intensivo.
Una revisión visual permite detectar indicios como fugas, deformaciones, corrosión o daños en los puntos de fijación y drenaje. Identificar estos problemas antes de que comprometan la estanqueidad del sistema puede contribuir a evitar consecuencias más graves para el motor.
Con su gama de más de 7.500 aplicaciones, FARE busca ofrecer al mercado independiente una cobertura amplia para las intervenciones relacionadas con este componente del sistema de lubricación.



