La italiana ERA, especializada en componentes eléctricos y electrónicos para el mercado independiente de la posventa, ha reforzado su oferta con el lanzamiento de dos nuevas líneas de producto: una gama de motores de arranque y alternadores remanufacturados y una nueva familia de sensores TPMS. La iniciativa responde al crecimiento de la demanda de soluciones sostenibles y a la creciente complejidad tecnológica del parque automovilístico.
Más remanufacturación para el taller
La principal novedad es la incorporación de una gama de motores de arranque y alternadores remanufacturados, desarrollada para ofrecer un nivel de prestaciones y fiabilidad equiparable al de un componente nuevo, pero con una huella ambiental significativamente inferior.
Según explica el fabricante, cada unidad reutiliza hasta el 80 % de los materiales originales, lo que permite ahorrar alrededor de 4,2 kilogramos de materias primas y evitar la emisión de unos 25 kilogramos de CO₂ frente a la fabricación de un componente completamente nuevo.
El proceso comienza con la selección de un núcleo original (OE), que posteriormente se somete a un exhaustivo proceso de inspección, limpieza, sustitución de los elementos de desgaste y ensamblaje. Antes de salir al mercado, cada alternador o motor de arranque supera más de 40 pruebas de funcionamiento, entre ellas ensayos de velocidad, temperatura y tensión, con el objetivo de garantizar un comportamiento equivalente al del equipo original.
Con esta ampliación, ERA refuerza una categoría que cada vez cobra mayor importancia en la posventa europea, impulsada tanto por criterios medioambientales como por la necesidad de ofrecer alternativas competitivas para la reparación de vehículos.
Nuevos sensores TPMS
La segunda incorporación al catálogo es una completa gama de sensores para sistemas de monitorización de la presión de los neumáticos (TPMS), un segmento que continúa creciendo a medida que aumenta el número de vehículos equipados con esta tecnología.
La oferta incluye sensores de tipo clamp-in y snap-in, lo que permite cubrir un amplio abanico de aplicaciones y configuraciones de llanta.
Los nuevos sensores han sido concebidos para simplificar el trabajo del taller. Incorporan tecnología de chip de especificación OE y protocolos de comunicación compatibles con los sistemas electrónicos de los fabricantes, favoreciendo una transmisión estable de los datos entre el sensor y la unidad de control del vehículo.
Además, son compatibles con distintos sistemas de transmisión utilizados por los fabricantes y equipan baterías de alta capacidad diseñadas para prolongar su vida útil, reduciendo la necesidad de sustituciones prematuras.
Una apuesta por la evolución de la posventa
ERA forma parte de Emotive, plataforma europea de posventa que presta servicio a más de 120.000 talleres en más de un centenar de mercados. La compañía considera que la evolución del parque automovilístico exige combinar disponibilidad de producto, soporte técnico y soluciones adaptadas tanto a la electrificación como a las nuevas exigencias medioambientales.
En este contexto, el director general de ERA, Jarek Gora, señala que la nueva gama remanufacturada supone una evolución natural para la marca, mientras que los nuevos sensores TPMS responden a la creciente demanda de soluciones rápidas de instalar y fiables para el taller.
Por su parte, el consejero delegado de Emotive, Martin Conrad, destaca que el rendimiento del producto, la eficiencia del taller y la sostenibilidad son ya factores inseparables en la evolución del mercado de la posventa, por lo que ampliar el catálogo en remanufacturación y electrónica permitirá a los talleres afrontar con mayores garantías las necesidades de reparación de la nueva generación de vehículos.



