El cable de carga EV se ha convertido en un componente esencial dentro del ecosistema de la movilidad eléctrica, y su calidad es determinante tanto para la experiencia del usuario como para la seguridad del vehículo. En este contexto, ERA refuerza su posicionamiento en el ámbito de los componentes para electrificación con una gama completa de cables de carga para vehículos eléctricos diseñada bajo criterios de fiabilidad, facilidad de uso y durabilidad.
La propuesta de la marca se centra en ofrecer soluciones certificadas que respondan a las exigencias reales del parque de vehículos eléctricos en circulación en Europa. Los nuevos desarrollos han sido concebidos para facilitar la carga diaria, tanto en entornos domésticos como en instalaciones profesionales, manteniendo estándares técnicos alineados con las normativas comunitarias.
Cable de carga EV compatible con el estándar europeo Type 2
Uno de los aspectos clave de esta gama de cable de carga EV es su compatibilidad total con el estándar Type 2, vigente en la Unión Europea para vehículos comercializados desde 2013. Esto garantiza una amplia cobertura de aplicaciones, un factor especialmente relevante para distribuidores y talleres que buscan referencias versátiles y de alta rotación.
La oferta incluye distintas configuraciones en función de la potencia de carga, permitiendo cubrir necesidades que van desde entornos de carga lenta hasta soluciones más exigentes. La gama abarca opciones de 3,5 kW, 7,4 kW, 11 kW y 22 kW, con diferentes combinaciones de voltaje e intensidad, lo que facilita adaptar la referencia adecuada a cada vehículo y punto de suministro.
Además, ERA ofrece distintas longitudes de cable, incluyendo versiones de hasta 8 metros, una característica valorada en situaciones donde la ubicación del punto de carga y la toma del vehículo no siempre coinciden de forma óptima. Esta flexibilidad mejora la operativa diaria tanto para usuarios particulares como para flotas.
Seguridad y resistencia
La seguridad es otro de los pilares sobre los que se ha desarrollado cada cable de carga EV de ERA. Los productos incorporan elevados niveles de protección frente a agentes externos, con grados de estanqueidad que se sitúan entre IP65 e IP67. Esto permite su uso en exteriores y en condiciones meteorológicas adversas, un punto crítico para la fiabilidad a largo plazo.
En paralelo, la robustez mecánica ha sido reforzada para garantizar una larga vida útil. Los conectores han sido ensayados para soportar más de 10.000 ciclos de conexión y desconexión, manteniendo un esfuerzo de inserción controlado, lo que se traduce en comodidad de uso sin comprometer la firmeza del acoplamiento.
Este equilibrio entre resistencia y ergonomía resulta especialmente relevante en entornos profesionales, donde el uso intensivo del cable forma parte de la rutina diaria y cualquier fallo puede generar incidencias operativas o reclamaciones.



