FARE ha reforzado su catálogo para el mercado del recambio independiente con el desarrollo de una línea integral de soportes de amortiguador, un componente que resulta crítico para el rendimiento del sistema de suspensión pero que a menudo se pasa por alto en el diagnóstico técnico.
La marca perteneciente a Terrepower -mayor fabricante sostenible por volumen- busca dar una respuesta precisa a los fallos prematuros en las reparaciones de suspensión, provocados habitualmente por centrar la intervención de forma exclusiva en el cambio del amortiguador y mantener el soporte desgastado. Esta pieza, encargada de fijar el amortiguador al chasis y absorber vibraciones, sufre un deterioro progresivo en su elastómero debido a cargas dinámicas y esfuerzos de compresión que repercuten directamente en ruidos, vibraciones en el volante o falta de precisión en la dirección.
Para mitigar estos problemas y asegurar intervenciones estables, la firma estructura su oferta en dos soluciones comerciales diferenciadas. La primera de ellas consiste en una gama de kits de soportes de amortiguador que reúne bajo una única referencia todo el material necesario para la sustitución integral del conjunto. Esta línea de producto supera actualmente las 80 referencias y aporta cobertura a más de 10.000 aplicaciones del parque automovilístico. El objetivo de este formato es facilitar el trabajo del recambista en el mostrador y evitar incompatibilidades u omisiones de piezas secundarias en el taller, reduciendo el riesgo de reclamaciones por garantías tras el montaje de amortiguadores nuevos.
Como segunda vía de actuación para aquellos casos donde el diagnóstico técnico no exija la sustitución del conjunto completo, la marca dispone de una gama de soportes individuales que sobrepasa las 260 referencias específicas y cubre más de 30.000 aplicaciones. Este desglose de catálogo dota de mayor flexibilidad a las tiendas de recambios y a los mecánicos profesionales, permitiendo ajustar los costes de la reparación y optimizar el stock en función de las necesidades exactas del vehículo evaluado, manteniendo los estándares de calidad demandados en la posventa independiente.



