El crecimiento de LIQUI MOLY ha vuelto a situarse en cifras récord en 2025, consolidando la trayectoria ascendente del especialista alemán en productos químicos para la automoción. La compañía, integrada en el Grupo Würth, cerró el ejercicio con un incremento global de ventas del 8 %, impulsado en gran medida por su actividad en mercados exteriores, que ya representan dos tercios de su facturación total.
Este desempeño no solo refuerza su posición como uno de los actores de referencia en lubricantes y aditivos para el aftermarket, sino que también sienta las bases para una nueva fase de expansión industrial, logística e internacional.
El crecimiento también se traslada a la producción
El crecimiento experimentado por el fabricante no se ha limitado a las ventas. La compañía ha superado nuevamente sus propios récords productivos, alcanzando las 119.000 toneladas de aceite, 40 millones de envases de aceite y 25 millones de latas de aditivos fabricados en el último ejercicio.
Estas cifras ha obligado a la empresa a reforzar su capacidad industrial. En el centro de Saarlouis está prevista una ampliación progresiva de la producción hasta alcanzar las 160.000 toneladas de aceite. Esta implementación se llevará a cabo de forma escalonada a partir de 2026, con el objetivo de garantizar la escalabilidad sin comprometer la calidad ni la fiabilidad del suministro.
A ello se suman nuevas líneas de llenado, así como mayores niveles de automatización y digitalización en la sede central de Ulm. Estas inversiones buscan optimizar procesos, reducir tiempos de producción y aumentar la flexibilidad ante la demanda de los distintos mercados internacionales.
En paralelo, la antigua Meguin GmbH & Co. KG Mineralölwerke adoptó a comienzos de 2026 la denominación Liqui Moly Produktions GmbH & Co. KG. Se trata únicamente de un cambio de nombre de una filial 100 % del grupo, pero que refuerza la identidad corporativa bajo una única marca industrial.
Nuevo centro logístico
Una de las palancas clave para sostener el crecimiento de LIQUI MOLY será su mayor proyecto de construcción hasta la fecha: un nuevo centro logístico en el norte de Ulm, cuyo inicio de obras está previsto para 2026.
Esta instalación permitirá almacenar una parte sustancial de la producción y mejorar de forma significativa los procesos logísticos. La compañía considera esta infraestructura estratégica para elevar su competitividad, incrementar los niveles de servicio y reforzar la satisfacción del cliente en un entorno donde la disponibilidad de producto y la rapidez de suministro son factores diferenciales en el canal profesional.
Fuerte impulso en el mercado ibérico
Dentro de este escenario global, el mercado ibérico ha tenido un protagonismo destacado. Liqui Moly Iberia cerró 2025 con un crecimiento del 21,4 %, el mejor resultado de su historia en España y Portugal.
La evolución positiva se ha apoyado tanto en récords mensuales de ventas como en el refuerzo del posicionamiento de la marca en el segmento de lubricantes. La filial atribuye estos resultados al trabajo coordinado de su equipo y a la estrecha colaboración con su red de socios comerciales.
La compañía mantiene además una visión claramente expansiva para la región. Su plan estratégico pasa por seguir intensificando el apoyo a distribuidores y reforzar la presencia de marca, en línea con el potencial de crecimiento que identifica en ambos mercados para los próximos años.
Expansión internacional
La estrategia de futuro no se limita a Europa. Como parte de su plan de internacionalización, Liqui Moly prevé fundar este año nuevas filiales en China, Suiza y Turquía. Aunque la marca ya operaba en estos países, el objetivo ahora es ganar penetración directa y aprovechar mejor el potencial de cada mercado.
El sólido rendimiento de la compañía también ha tenido reflejo interno. La dirección ha decidido premiar a su plantilla global -cerca de 1.300 empleados- con una prima de hasta 7.000 euros por persona, vinculada a los resultados obtenidos.



