LIQUI MOLY, especialista en el desarrollo de productos químicos para la automoción, ha puesto en marcha una importante medida de seguridad tecnológica a nivel global. La compañía ha introducido un procedimiento de comprobación digital diseñado para que tanto los talleres mecánicos como los usuarios finales puedan verificar la autenticidad de sus aceites de motor de manera inmediata. Esta iniciativa busca responder de manera activa al problema de las falsificaciones en el mercado internacional de la posventa, reforzando la transparencia, la confianza del cliente y la protección mecánica de los vehículos.
La clave de este nuevo sistema radica en la sustitución progresiva de los códigos de trazabilidad que la marca empleaba en las tapas de sus envases desde el año 2023. A partir de mediados de mayo, estos códigos están siendo reemplazados por una versión optimizada, imposible de copiar, que se identifica visualmente por la incorporación de un marco de color verde. Durante el actual periodo de transición del inventario, coexistirán en los puntos de venta envases con y sin el mencionado marco verde, especificando la empresa que los tapones antiguos no son compatibles con la nueva herramienta de validación digital en tiempo real.
La operativa de verificación es sumamente ágil para el canal profesional. Al realizar un escaneo rápido del código QR individual situado en la tapa, el usuario confirma instantáneamente si el lubricante es original y accede a información técnica de utilidad sobre el producto y sus aplicaciones idóneas. En caso de detectarse anomalías o discrepancias durante la lectura, el sistema redirige al usuario a una aplicación específica de autenticación. Tras un segundo escaneo, el software determina de manera concluyente la legitimidad de la unidad; si se confirma un fraude, se facilita un formulario directo para denunciar la falsificación, permitiendo a la corporación emprender las acciones legales correspondientes.
Este despliegue de seguridad ampara un robusto portafolio de química de la automoción que ronda las 4.000 referencias disponibles, el cual incluye desde grasas, pastas, adhesivos y sellantes hasta aditivos y aceites de motor desarrollados en Alemania. Actualmente, la marca distribuye sus soluciones en aproximadamente 150 países, lo que expone sus líneas de producto a la acción de redes de imitación que la empresa combate con este nuevo protocolo digital.
“Al igual que todos los fabricantes de lubricantes, nos enfrentamos en todo el mundo a falsificaciones de productos, contra las que, siempre que sea posible, tomamos medidas legales. La calidad de nuestros aceites los convierte en un blanco predilecto. Las falsificaciones causan pérdidas económicas, socavan la confianza de los clientes, a veces provocan daños en el motor e incluso pueden poner en peligro la salud de los usuarios”, explica Marco Esser, director de marketing de LIQUI MOLY. “Queremos enfrentarlo de forma activa. La nueva comprobación digital en tiempo real sirve para contener las falsificaciones, pero también para ofrecer seguridad a nuestros clientes profesionales y privados. Deben estar seguros de que: Donde LIQUI MOLY está presente, la calidad probada de LIQUI MOLY también lo está”.



