Liqui Moly inicia una transformación de marca orientada a reforzar su conexión con los conductores y talleres, bajo el lema internacional ‘For the Drivers’ -que en castellano traduce ‘para los conductores’-. La empresa alemana de lubricantes y aditivos presenta un nuevo posicionamiento estratégico que combina modernidad, emoción y cercanía al cliente.
Con esta renovación, Liqui Moly busca superar su imagen tradicional basada únicamente en productos como aceites de motor, aditivos y cuidado del automóvil. Marco Esser, director de marketing de la compañía, subraya que ‘For the Drivers’ representa la nueva filosofía de la marca, que se centra en ofrecer experiencias de conducción más intensas y satisfactorias.
La marca, que es mundialmente conocida, aprovechará los dos eventos más importantes del sector de automoción en Estados Unidos, el AAPEX y el SEMA Show en Las Vegas, para el lanzamiento de su nueva imagen. Allí, la empresa mostrará un diseño homogéneo y reconocible que se aplicará de manera global, pero con flexibilidad para adaptarse a las particularidades de cada mercado local.
El nuevo estilo visual mantiene los icónicos colores azul y rojo, símbolo de la identidad de la marca y de su vinculación histórica con el mundo de la competición. Estas tonalidades se combinan con franjas verticales y horizontales que evocan la velocidad y el dinamismo de las carreras, mientras que el blanco aporta amplitud y claridad al diseño. La tipografía DIN Pro refuerza el carácter “típicamente alemán” de la marca, aportando mensajes cortos, directos y visualmente impactantes.
Según Esser, la apuesta de Liqui Moly no se limita a la estética: “Nuestros servicios y productos hacen que el placer de conducir sea posible. Queremos que los conductores experimenten momentos de emoción, notando la diferencia que nuestros lubricantes y aditivos aportan al motor”. Este reposicionamiento refuerza además el compromiso de la marca con la competición automovilística y con los talleres, manteniendo una relación estrecha con socios profesionales en todo el mundo.
El equipo de marketing, compuesto por 85 profesionales entre Alemania y el extranjero, se enfoca en transmitir mensajes claros y consistentes que reflejen la misión de la compañía: ofrecer la mejor experiencia de movilidad posible, ya sea en carretera, aire, agua o césped. La diversidad es otro de los pilares estratégicos de Liqui Moly: “No importa quién seas, de dónde vengas ni qué conduzcas: estamos a tu disposición”, asegura Esser.
Con esta transformación, Liqui Moly aspira a evolucionar de una empresa de tamaño medio a una gran corporación internacional, con el objetivo de convertirse en una de las marcas más reconocidas del sector de la movilidad para 2030. La actualización de su imagen de marca será progresiva, garantizando coherencia en todos los mercados y canales, y destacando su enfoque renovado en la emoción, el diseño moderno y la cercanía con los clientes y socios de taller.



