La limpieza de componentes sigue siendo uno de los puntos críticos en los procesos de mantenimiento tanto en talleres como en plantas industriales. El tiempo que los equipos dedican a retirar grasa, restos metálicos o suciedad condiciona los ritmos de trabajo y, en el peor de los casos, puede provocar errores de reparación o paradas productivas. En este contexto, Mewa incorpora a su catálogo un nuevo lavapiezas automático, el Eco-Matic, diseñado para reducir la intervención manual en esta fase y liberar recursos en el taller.
El Eco-Matic trabaja con una cesta rotativa y 21 boquillas que proyectan agua a presión desde varios ángulos, con hasta 6 bar y temperatura controlada a 41 °C. El tiempo de ciclo puede ajustarse hasta 30 minutos según el nivel de suciedad y está orientado a piezas pequeñas y medianas, habituales en operaciones de mantenimiento y reparación.
Servicio integral
La novedad no se limita al equipo en sí: Mewa lo integra en su modelo de servicio completo, que incluye entrega, instalación, puesta en marcha, formación y mantenimiento periódico. El dispositivo solo se retira cuando está operativo y el suministro de líquido de limpieza -basado en agua y sin VOC- forma parte del paquete. El objetivo es que el taller no tenga que gestionar consumibles ni disponibilidad del equipo.
A diferencia de los lavapiezas en frío que todavía utilizan productos con compuestos orgánicos volátiles, el Eco-Matic emplea una solución acuosa con agentes desengrasantes y microorganismos que descomponen aceites y grasas. Según la compañía, esta mezcla mantiene su rendimiento durante más tiempo, reduce costes y elimina riesgos de inflamabilidad o de etiquetado especial.
Con este lanzamiento, Mewa refuerza su posición en un segmento donde los talleres buscan soluciones que simplifiquen procesos y minimicen tiempos improductivos, especialmente en operaciones donde la limpieza es determinante para evitar reclamaciones o fallos posteriores.
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