El rigor del invierno no solo pone a prueba la pericia de los conductores, sino que somete a los componentes más críticos del automóvil a un estrés mecánico y químico extremo. En esas condiciones, el mantenimiento para el vehículo se convierte en la principal línea de defensa para evitar las averías estacionales más comunes. Según los últimos datos técnicos presentados por OSRAM, las bajas temperaturas son responsables de una caída drástica en la eficiencia de las baterías de tracción y de una alteración peligrosa en la presión de los neumáticos.
Como punto experto, el taller debe actuar no solo como un centro de reparación, sino como un consultor técnico que anticipe estos fallos. La propuesta de OSRAM para este febrero busca dotar tanto al profesional como al usuario final de equipos de alta precisión que minimicen el riesgo de quedar varado en carretera.
Gestión de baterías
La batería sigue siendo el «talón de Aquiles» del parque circulante cuando el termómetro baja de los cero grados. La pérdida de potencia electroquímica dificulta el arranque en frío justo cuando el motor requiere un mayor esfuerzo inicial. Para mitigar este problema, OSRAM ha potenciado su familia BatteryCharge, una gama de cargadores e inteligentes diseñados para prolongar la vida útil del acumulador.
Estos equipos no se limitan a suministrar energía; realizan ciclos de carga técnica que protegen las celdas de la batería frente a descargas profundas. Para el taller, ofrecer este tipo de mantenimiento para el vehículo supone una oportunidad de negocio incremental, especialmente en vehículos que realizan trayectos cortos o pasan largas temporadas estacionados a la intemperie. La tecnología de OSRAM permite incluso la carga de baterías de litio, cubriendo así las necesidades de los vehículos más modernos y electrificados.
Precisión en el inflado y control de presión
El segundo pilar de esta campaña invernal se centra en los neumáticos. Es un hecho físico que el aire se contrae con el frío, lo que provoca una reducción de la presión de inflado que a menudo pasa desapercibida para el conductor. Esta situación no solo aumenta el consumo de combustible, sino que incrementa la distancia de frenado y reduce el agarre lateral, comprometiendo la seguridad activa.
Para abordar esta deficiencia, la gama TYREinflate de OSRAM introduce compresores digitales como el modelo 2130, capaces de inflar un neumático en apenas dos minutos. La incorporación de pantallas digitales y sistemas de parada automática permite que el ajuste de presión sea una tarea quirúrgica. En el ámbito del mantenimiento para el vehículo, la precisión es innegociable, y contar con herramientas que faciliten esta labor en condiciones de poca visibilidad -gracias a sus luces LED integradas- es un valor añadido que el profesional debe poner en valor ante su cliente.
Un aliado estratégico para la posventa
Más allá de los productos individuales, el enfoque de ams OSRAM subraya una tendencia clara en la industria: la transición hacia un mantenimiento preventivo más digital y autónomo. Los arrancadores de batería BATTERYstart, por ejemplo, utilizan tecnología de litio y cobalto para ofrecer una solución compacta pero potente, capaz de arrancar motores de gasolina de hasta 6 litros y diésel de 3 litros en cuestión de segundos.
Esta capacidad de respuesta rápida es lo que define hoy la calidad de servicio en el sector. Los distribuidores de recambios tienen en estos equipos un aliado para rotar stock con alto valor percibido, mientras que los talleres pueden utilizarlos como herramientas de cortesía o servicios de asistencia rápida que fidelicen al usuario.



