La llegada del vehículo eléctrico está obligando a los talleres independientes a incorporar nuevas capacidades técnicas. Ya no basta con disponer de un punto de recarga: cada vez resulta más importante poder comprobar el estado de la batería de alta tensión, verificar el funcionamiento del sistema de carga o documentar el estado del vehículo antes de una reparación o una compraventa.
Con este escenario de fondo, TEXA ha presentado E-DIAG CHARGER, una estación móvil que reúne en un único equipo funciones de recarga, diagnosis y análisis del estado de salud de la batería de tracción. La propuesta busca reducir el número de equipos necesarios en el taller y concentrar en una misma plataforma operaciones que hasta ahora requerían herramientas independientes.
El nuevo equipo está preparado para trabajar con vehículos eléctricos e híbridos enchufables y permite realizar recargas tanto en corriente alterna como en corriente continua, con tensiones de hasta 1.000 voltios. Se comercializa en versiones de 22, 30 y 60 kW, cubriendo desde talleres multimarca hasta instalaciones con mayores necesidades de potencia.
Más allá de la recarga, uno de los aspectos que distingue a E-DIAG CHARGER es la integración de la diagnosis durante la propia operación de carga. Gracias al interfaz NAVIGATOR NANO SERVICE, incluido de serie, el mecánico puede acceder a las unidades de control del vehículo, supervisar el funcionamiento del sistema de carga y consultar información del Battery Management System (BMS), incluyendo parámetros relacionados con las celdas y el estado general de la batería.
Precisamente la batería es otro de los ejes de la nueva solución. El equipo incorpora una función para calcular el State of Health (SoH) a partir de los datos obtenidos de las unidades de control y procesados posteriormente en la nube. Con esa información, el taller puede entregar al cliente un informe con el estado de salud de la batería o, si lo desea, solicitar un certificado acreditado emitido por una entidad externa, un servicio especialmente orientado a operaciones de compraventa o valoración de vehículos eléctricos, donde la batería concentra buena parte del valor del automóvil.
La gestión de la energía es otro de los apartados sobre los que TEXA ha puesto el foco. Mediante un medidor PLC opcional, el equipo adapta automáticamente la potencia de recarga a la capacidad disponible en la instalación eléctrica del taller, evitando sobrecargas y optimizando el consumo. Además, permite cargar simultáneamente dos vehículos —uno en corriente alterna y otro en continua— con límites de potencia configurables.
En el apartado de diseño, E-DIAG CHARGER apuesta por un formato móvil, con ruedas para facilitar su desplazamiento por el taller, una pantalla táctil industrial de 10 pulgadas compatible con el uso de guantes y conectividad Wi-Fi y Bluetooth. El equipo incorpora igualmente funciones de autodiagnóstico que verifican su seguridad eléctrica en cada puesta en marcha.
Con este lanzamiento, TEXA refuerza su apuesta por ofrecer al taller independiente soluciones capaces de acompañar la transición hacia la movilidad electrificada. La estrategia pasa por convertir la recarga en una operación con valor añadido, integrando diagnosis, análisis técnico y certificación de la batería en un único proceso de trabajo.



