Para que el taller no tenga que esperar, la logística tiene que ir un paso por delante. Por eso, VEMA ha puesto en marcha las obras de ampliación de su central en Italia, un proyecto clave para absorber la demanda de sus nuevas gamas. Con más de 50 años en el mercado, la marca refuerza su estructura en Varedo para asegurar que sus recambios lleguen más rápido a todos sus clientes, incluidos los españoles.
Tras un ejercicio 2025 marcado por la expansión de su gama de Caucho-Metal, la firma italiana arranca 2026 reforzando sus cimientos. La inversión contempla la construcción de 4.000 m² adicionales que se integrarán en la planta actual, alcanzando una superficie total de aproximadamente 16.000 m². Este movimiento confirma la solidez financiera de una empresa que ya había modernizado sus instalaciones en 2020 y que, apenas seis años después, vuelve a ampliar espacio para no frenar su ritmo de crecimiento.
Automatización, la clave
El núcleo de este proyecto no es solo el espacio físico, sino la tecnología que albergará. La nueva estructura integrará un almacén automático de última generación diseñado para optimizar los flujos internos de trabajo. Para el distribuidor y el taller español, esto se traduce en una mayor disponibilidad de producto en stock y una reducción significativa en los tiempos de preparación de pedidos.
La mejora en la capacidad logística es el complemento necesario para la reciente estrategia de producto de VEMA. Con la incorporación de nuevas referencias en las líneas de dirección, suspensión y componentes auto, la complejidad del inventario ha aumentado. Solo una gestión logística avanzada permite garantizar que la amplitud de gama se convierta en una ventaja real para el cliente final, asegurando la continuidad del servicio y la precisión en las expediciones internacionales.
Fabricación propia frente a la mera distribución
A diferencia de otros actores del aftermarket que operan bajo un modelo puramente comercial, VEMA defiende un esquema de integración vertical. La ampliación de la sede no solo incluye almacenes, sino también nuevas oficinas técnicas de desarrollo y un showroom.
Este enfoque permite a la compañía diseñar y fabricar sus propias referencias bajo estándares de equipo original (OE). Al controlar todo el proceso -desde el diseño técnico hasta la distribución internacional-, VEMA garantiza una coherencia técnica y un control de calidad que son difíciles de replicar en modelos de subcontratación. La nueva sede potenciará ese conocimiento interno, reafirmando su identidad como socio industrial y no solo como proveedor de recambios.
Impacto en el mercado español
Con presencia en más de 35 países, VEMA considera el mercado español como una pieza clave en su esquema de exportación. El refuerzo de la capacidad logística en Italia tendrá un impacto directo en la eficiencia de los envíos hacia la Península Ibérica, un mercado especialmente exigente en cuanto a rapidez y fiabilidad de suministro.
Fundada en 1972, la marca ha sabido evolucionar desde una tradición familiar hacia una potencia industrial moderna. Este nuevo paso en Varedo es una declaración de intenciones: en un entorno de incertidumbre global, VEMA apuesta por la inversión en activos físicos y tecnología para blindar su competitividad a largo plazo y seguir ofreciendo «verdadera calidad» al profesional del taller.


