El repintado de automóviles busca relevo generacional. Y en WorldSkills Shanghai 2026, algunos de los jóvenes que aspiran a protagonizarlo tuvieron que demostrar durante cuatro días que el oficio exige hoy bastante más que manejar bien una pistola de pintura.
Libo Duan, de China, consiguió la medalla de oro en la competición de pintura de coches de la 48ª edición de WorldSkills. La plata fue para Pawaret Wohanluek, de Tailandia, mientras que Oisin McKerr, del Reino Unido, completó el podio con el bronce.
Los participantes tuvieron que enfrentarse a diferentes pruebas relacionadas con la gestión del color, preparación y aplicación de pintura, calidad del proceso, productividad y aprovechamiento de los materiales. Una combinación que refleja también la evolución que está viviendo el trabajo diario en el área de carrocería: mayor control de los procesos, herramientas digitales y una presión creciente por reducir consumos y residuos.
En total, competidores procedentes de veinticuatro países se habían preparado previamente utilizando la línea Glasurit 100, además de herramientas digitales y formación específica en gestión del color y procesos de aplicación. Dentro de esa preparación también se utilizó Refinity, el ecosistema digital de Surventis para talleres de carrocería, mientras que SATA y 3M participaron como socios industriales.
La sostenibilidad también entra en competición
WorldSkills reservó además un reconocimiento específico al uso responsable de materiales. Pei-Jen Yu, de Chinese Taipei, obtuvo el primer puesto en el Premio a la Excelencia en Prácticas Sostenibles, por delante del japonés Shota Sugata y de Haziq Aziq Syahmi Bin Nazri, de Malasia.
Para establecer esta clasificación se evaluó la capacidad de los participantes para gestionar materiales y procesos de forma eficiente sin comprometer la calidad del acabado.
El premio evidencia una de las transformaciones que está viviendo el repintado: productividad y sostenibilidad empiezan a medirse como partes de un mismo proceso. Reducir consumos, desperdicios y tiempos de trabajo deja de ser únicamente una cuestión de costes para convertirse también en una competencia técnica exigida a los futuros profesionales.
Un oficio cada vez más técnico
Más allá de las medallas, la competición deja una fotografía bastante clara de hacia dónde se dirige la profesión. La experiencia manual continúa siendo imprescindible, pero comparte cada vez más espacio con la gestión digital del color, la estandarización de procesos y el control del consumo de materiales.
Surventis participó en WorldSkills Shanghai 2026 como socio global de WorldSkills International y Silver Partner de la competición a través de Glasurit. La compañía utiliza este tipo de iniciativas para acercar sus tecnologías y métodos de trabajo a los profesionales que se están formando para incorporarse al sector.
En un mercado en el que talleres y empresas de carrocería llevan años alertando de las dificultades para incorporar profesionales cualificados, competiciones como WorldSkills funcionan también como escaparate de un oficio que está cambiando rápidamente y que necesita atraer a una nueva generación de especialistas.



