Los días 23 a 25 abril Continental celebró en su sede central en Cornellá (Barcelona) unas jornadas de formación para enseñar la correcta instalación de las correas de distribución, para lo cual desplazó especialmente desde Alemania cinco motores preparados para esta tarea.

Así lo aseguraba Félix, de Speed Boxes, para quien el curso de Contitech “había servido de refresco”. “Son operaciones que ya sabemos hacer”, mantiene, para después reconocer que había servido “para corregir pequeños vicios que uno va adquiriendo con el tiempo”. Y no sólo para corregir vicios, sino también para conocer mejor el producto que se está instalando: “Me ha sorprendido la explicación inicial, en la que el técnico que ha venido de Alemania nos ha mostrado cómo es por dentro una correa y sus características”. Son las palabras de Toni, el mecánico de Talleres Lizana que acudió al curso, quien consideraba “un honor” poder asistir a una sesión impartida por un especialista de una empresa de la dimensión de Continental. Eso sí, a pesar de que tomó mayor conciencia de la importancia de usar los útiles adecuados para realizar esta operación, este mecánico notó “ciertos matices en los que se notaba que el formador no suele mancharse las manos de grasa”. Ciertamente, los motores, preparados para la formación, estaban en perfecto estado de revista, poco que ver con los coches que suelen acudir a un taller.
Aunque la mayoría de los mecánicos asistentes contaban con varios años de experiencia, la juventud era la tónica dominante en los grupos, en los que personas como Enrique, de Talleres Fabi, con sus 41 años de edad (y 18 de profesión) ponían el punto más veterano. “Lo que me ha resultado más útil ha sido la parte de montaje de la correa de accesorios, porque es menos habitual encontrar a alguien que te lo explique”, reconocía este profesional, que hacía además mención al motor estrella de estos cursos: el 2.0 TDI common-rail del Grupo Volkswagen.
Y es que esta mecánica presenta ciertas peculiaridades que la mayor parte de los que asistieron al grupo desconocían. “Nosotros no aflojábamos correctamente el cojinete tensor en este motor, por eso luego resultaba muy difícil montar la correa nueva”, reconoce Enrique que, como el resto, también prestarán atención al bloqueo de la bomba antes de realizar toda la operación.
Otro aspecto en el que hubo consenso general fue el de la buena disposición de los formadores, tanto el “titular”, Kai-Uwe Suppé, como Pablo Llorente, instructor técnico de Contitech y Ate en España, que hizo las veces de traductor. Pese a ello, los alumnos reconocían cierta dificultad en seguir por completo las explicaciones en perfecto alemán de Suppé.

