De algún modo estaremos también contribuyendo a que cada vez tengan más en cuenta la importancia de mantener sus vehículos en perfecto estado.
«Además de respetar escrupulosamente todas las revisiones y mantenimientos que marca el fabricante», explica la compañía, «hay ciertos detalles que debemos controlar de forma periódica». Y pasa a enumerarlos:
- Los líquidos, al nivel adecuado
“De vital importancia, sobre todo si el coche ‘duerme’ en la calle. Hay que revisar que estén correctos los niveles del aceite -para no hacer que los cilindros trabajen más de la cuenta-, anticongelante -para mantener en óptimas condiciones el motor-, líquido para los limpiaparabrisas -para mejorar la visibilidad- y líquido de frenos -para evitar excesos de presión en la frenada-«. - Luces, a raya
«Verifica siempre que todas las luces del coche funcionan correctamente, sobre todo, las de freno, las de posición, las de cruce, las largas y las antiniebla. Si observas algún mal funcionamiento, acude a tu taller de confianza y cámbiala. Hay que ver y ser visto». - Cinturón de seguridad, siempre en buen estado
«Revisa de forma habitual los anclajes y comprueba no sólo que el cinturón encaja correctamente sino que funciona a la perfección. No olvides cambiarlo ante cualquier rotura o desgarre y también, por supuesto, si ha tenido que actuar en algún accidente». - Revisa periódicamente la presión de los neumáticos
“Lo recomendable es vigilar la presión cada quince días. Para conocer la presión que debe llevar el coche con o sin carga, lo mejor es seguir siempre las indicaciones del fabricante, que encontrarás en una pegatina dentro del vehículo. Además, vigila que no haya daños en la goma y que la profundidad del dibujo tiene como mínimo 1,6 mm, aunque se aconseja no bajar nunca de los 2 mm. Es indispensable para tu seguridad y además ahorra combustible”.

