Los talleres de carrocería de León han alzado la voz ante la creciente presión que sufren por parte de las aseguradoras. Ante prácticas que «podrían comprometer la sostenibilidad económica de sus negocios y afectar la calidad del servicio al cliente«, como denuncian desde Tarevel, la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de León.
Son muchos los motivos: las imposiciones en las condiciones de trabajo, la falta de actualización de tarifas de mano de obra y recambios, o el redireccionamiento de vehículos que impide que los usuarios puedan disfrutar de su derecho a la libre elección de taller. En muchos casos también asumen directamente los costes derivados de servicios que las aseguradoras ofrecen a sus clientes, como los vehículos de sustitución o el desplazamiento de los vehículos fuera de sus instalaciones, sin que luego las compañías ajusten las primas de autos a los costes reales de siniestralidad. Aseguran que todo esto está «generando un desequilibrio que amenaza la rentabilidad de los talleres” porque aunque “trabajan más, su rentabilidad se ve comprometida».
Pero los talleres no son los únicos afectados. La presión sobre los márgenes y la fijación unilateral de condiciones por parte de aseguradoras, afectan «no solo a la competencia justa, sino también el funcionamiento de todo el sector y al propio consumidor final, que se ve inmerso en disputas técnicas y económicas que no le corresponden, sufriendo retrasos en las reparaciones, dificultades para ejercer su derecho a elegir taller o presiones para aceptar reparaciones ajustadas a criterios económicos y no técnicos», advierten.
Todas estas «presiones de las aseguradoras» generan en el usuario «desinformación, desconfianza y una percepción errónea del servicio recibido«, creyendo que es el taller quien le pone las trabas porque es al final con quien tiene el contacto directo. El enfoque «puramente financiero» que está tomando el sector asegurador «está agravando la situación», indica el sector leonés, «generando episodios de conflicto con los talleres y un desequilibrio que solo se corrige cuando existe intervención judicial».
Ante este escenario, Tarevel ha exigido «un cambio legislativo o una regulación del mercado que garantice tarifas de mano de obra y recambios realistas, que permitan cubrir los costes actuales de materiales, energía, equipamiento técnico y personal cualificado» y destacan «la importancia de avanzar hacia un modelo de colaboración equilibrado, que respete la independencia del taller y la calidad del servicio al cliente».




Muchas gracias desde tarevel por darle voz a nuestra problematica