El sector asegurador continúa avanzando en su recuperación de la rentabilidad, especialmente en el negocio de automóviles. Según los últimos datos de ICEA, las aseguradoras españolas cerraron el primer semestre de 2026 con 3.879 millones de euros de beneficio, un 7,8% más que en el mismo periodo del año anterior.
La evolución supone una aceleración respecto al primer trimestre, cuando el resultado global del sector había crecido un 4,7%. Las lluvias y el aumento de la siniestralidad en los seguros multirriesgo lastraron entonces las cuentas, mientras que el segundo trimestre, con un menor impacto de fenómenos climáticos adversos, permitió recuperar parte del terreno.
Pero es el ramo de automóviles el que registra una de las evoluciones más destacadas. Su cuenta técnica, que refleja el resultado del propio negocio asegurador, mejoró un 53% respecto a junio de 2025.
La mejora llega después de un periodo especialmente complicado para el seguro de automóvil. Hace apenas dos años, el ramo registraba pérdidas debido al incremento de la siniestralidad y, especialmente, al encarecimiento de las reparaciones de los vehículos.
El aumento de las tarifas aplicado durante los últimos ejercicios ha permitido revertir esta situación y situar de nuevo al seguro de automóviles como el segundo ramo más rentable dentro de los seguros no vida, solo por detrás de multirriesgos.
Por su parte, este último ramo cerró el semestre con 608 millones de euros de beneficio operativo, un 23,9% más que un año antes. Su ratio combinado también mejoró hasta el 89,04%, seis puntos porcentuales menos que en junio de 2025.
Para el sector de la reparación, la evolución vuelve a poner sobre la mesa una cuestión relevante: mientras las aseguradoras mejoran sus resultados en el ramo de autos tras años de presión por los costes de reparación, los talleres continúan afrontando el incremento de sus propios costes y la necesidad de mantener la rentabilidad de sus operaciones.



