La Asociación de Talleres de Automoción (ASETRA) ha activado un nuevo plan de acción contra los operadores ilegales que realizan labores de mantenimiento y reparación de vehículos al margen de la normativa vigente. El objetivo es combatir la competencia desleal que sufre el sector, proteger la seguridad vial y el medio ambiente, y garantizar unas relaciones con los consumidores basadas en el respeto a la legalidad.
En un contexto de creciente preocupación por la proliferación de talleres ilegales, ASETRA ha mantenido en las últimas semanas una ronda de encuentros con distintas Administraciones Públicas. Fruto de estas reuniones se ha diseñado un plan específico destinado a facilitar el trabajo de los Agentes de la Autoridad en la identificación de los denominados “reparadores” irregulares, cuya actividad genera un importante perjuicio económico a los talleres legalmente establecidos.
Desde la asociación se subraya que la existencia de talleres ilegales no solo distorsiona el mercado, sino que también compromete aspectos críticos como la seguridad vial y la correcta gestión medioambiental. Además, estas prácticas afectan negativamente a los derechos de los consumidores y, en muchos casos, vulneran la normativa laboral, con consecuencias directas para los trabajadores implicados.
Durante los encuentros con las Administraciones Públicas, los técnicos de ASETRA han detallado los principales efectos negativos derivados de la actividad de estos operadores irregulares. Asimismo, han trasladado a sus interlocutores una serie de indicios que permiten sospechar de la existencia de un taller ilegal. Entre ellos se encuentran la ausencia de la obligatoria placa de industria, la falta de rótulo identificativo en la fachada o el desarrollo de la actividad a puerta cerrada, con una entrada y salida frecuente de vehículos que no se corresponde con un establecimiento autorizado.
Uno de los aspectos clave del plan impulsado por ASETRA es la puesta en común de su protocolo de actuación para canalizar este tipo de informaciones. Dicho protocolo permite comunicar a las autoridades competentes posibles casos de actividad ilegal de forma estructurada y eficaz. La asociación ha insistido especialmente en la necesidad de preservar el anonimato de las personas que facilitan estos datos durante todo el proceso de investigación, un factor considerado esencial para fomentar la colaboración y evitar posibles represalias.
Según explica ASETRA, la mayor parte de estas informaciones proceden de talleres asociados que detectan actividades irregulares en su entorno, aunque también se reciben avisos de particulares. En ambos casos, el objetivo es el mismo: contribuir a erradicar una práctica que perjudica al conjunto del sector y pone en riesgo a los usuarios de la vía pública.
Como resultado de estas reuniones, la asociación considera que se ha logrado mejorar el conocimiento y la comprensión que las Administraciones Públicas y los Agentes de la Autoridad tienen sobre la realidad de los talleres ilegales y sus consecuencias. Este mayor entendimiento permitirá, según ASETRA, agilizar las actuaciones y hacerlas más eficaces.
Por último, la asociación ha querido reiterar a las autoridades que estas iniciativas están dirigidas exclusivamente a perseguir a los operadores ilegales. En ningún caso, aclara ASETRA, se trata de intensificar la inspección sobre los talleres legalmente establecidos que puedan incurrir en infracciones administrativas puntuales, las cuales suelen ser fácilmente subsanables dentro de los cauces habituales.



