Tras darse a conocer el pasado mes de febrero, la coalición entre Asetra y Aprotalleres empieza a concretar su hoja de ruta para mejorar la representatividad de los talleres de carrocería en España, con el foco puesto en la rentabilidad, los baremos de reparación, los materiales de pintura y la relación con aseguradoras y proveedores de trabajo.
Primeros pasos de los talleres de carrocería ante aseguradoras y proveedores de trabajo
La coalición fue escenificada de nuevo el pasado 12 de mayo, en una jornada en la que Asetra abordó su reorganización interna y en la que la carrocería tuvo un papel destacado. En ese contexto, Víctor Rivera cedió públicamente el protagonismo de esta área a Eduardo Ferreras, presidente de Asetra, y a Juan Antonio Ausín, director general de Aprotalleres.
Ambos estarán al frente de una presidencia conjunta de una comisión delegada en la que también participan Fernando Sotelo, de Talleres Laso, por parte de Aprotalleres, y Alicia Muelas y Alberto Rico, por parte de Asetra.
Este movimiento supone un paso relevante porque transforma una alianza anunciada en una estructura de trabajo con nombres propios, orientación definida y capacidad para abordar algunos de los problemas que afectan a los talleres de carrocería en su relación diaria con aseguradoras y proveedores de trabajo.
El precio hora y los baremos, en el centro del debate
Uno de los objetivos de esta coalición es avanzar hacia una mayor representatividad del sector carrocero. Asetra y Aprotalleres plantean que la dispersión asociativa ha debilitado durante años la capacidad de interlocución de los talleres, especialmente en cuestiones como el precio hora, los baremos de tiempos y el reconocimiento de los materiales de pintura.
La coalición defiende la necesidad de pasar de un modelo basado en la supervivencia a otro que permita una rentabilidad real de las unidades productivas de carrocería. Para ello, considera imprescindible que las actualizaciones económicas tengan en cuenta los costes específicos de la actividad y no solo referencias generales como el IPC.
En este punto, las dos asociaciones han mostrado su rechazo a determinadas propuestas de actualización del precio de la hora por parte de algunas aseguradoras, al entender que no reflejan suficientemente la evolución real de los costes del taller.
Materiales de pintura: una primera prueba para la coalición
Uno de los primeros frentes en los que Asetra y Aprotalleres han actuado de forma coordinada ha sido el de los materiales de pintura. La posible subida de tarifas por parte de los fabricantes ha reabierto el debate sobre quién debe asumir ese incremento y cómo debe trasladarse a los sistemas de valoración.
La coalición sostiene que, si los materiales de pintura suben, esa evolución debe incorporarse de forma automática y transparente a los baremos aplicados por aseguradoras y proveedores de trabajo. De lo contrario, advierten de que el taller vuelve a quedar como el eslabón que absorbe el incremento sin reconocimiento económico proporcional.
Esta cuestión resulta especialmente sensible para los talleres de carrocería, ya que la pintura y los materiales asociados tienen un impacto directo en la rentabilidad de las reparaciones de siniestros. Si el coste real avanza más rápido que el baremo, el margen del taller se reduce aunque el volumen de trabajo se mantenga.
El dato como herramienta de negociación
Otra de las líneas de trabajo que empieza a tomar forma es el uso del dato. Asetra y Aprotalleres consideran que la información generada por la actividad diaria de reparación debe convertirse en una herramienta clave para defender la rentabilidad del taller con argumentos objetivos.
En este sentido, la coalición quiere apoyarse en datos reales sobre costes, tiempos, materiales, productividad e inversiones necesarias para reparar vehículos cada vez más complejos. La finalidad es reforzar la posición del sector en las negociaciones con aseguradoras y proveedores de trabajo.
Juan Antonio Ausín ya ha defendido públicamente que los datos serán claves para lograr avances en la relación con quienes encargan o pagan las reparaciones. La idea de fondo es que el taller no puede acudir a una negociación solo con una percepción de pérdida de rentabilidad, sino con información capaz de demostrar dónde se produce el desequilibrio.
Una estructura abierta para ganar masa crítica
Asetra y Aprotalleres insisten en que la coalición nace con voluntad de apertura. Su intención es integrar progresivamente a otras asociaciones con representación en el ámbito de la carrocería para consolidar una masa crítica suficiente.
El objetivo es construir una voz más unitaria para los talleres de carrocería en España y evitar que cada organización actúe de forma aislada ante problemas que afectan al conjunto del sector.
La alianza plantea, además, un acompañamiento tecnológico y formativo para los talleres. La digitalización, los nuevos materiales, los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y las exigencias técnicas de reparación obligan a invertir en equipamiento, formación y procesos. Para la coalición, esas inversiones también deben ser reconocidas en la factura de reparación.




Yo como muchos talleres no me siento representado por ellos ,es más negocian con las aseguradoras y no estamos en posición de negociar , necesitamos imponer o cerramos puertas a las compañías para arreglarlo de una vez