La posventa de automoción atraviesa un momento de transformación marcado por la evolución tecnológica del vehículo, el envejecimiento del parque y la necesidad de relevo generacional en los talleres. Sin embargo, lejos de interpretarse como una amenaza, este escenario abre una etapa de oportunidades laborales claras para quienes apuesten por la formación en automoción como vía de acceso y desarrollo profesional en el sector.
Así lo explica José Ángel García Menéndez, miembro del comité ejecutivo y responsable de Formación de la Asociación del Automóvil del Principado (Aspa), en una entrevista concedida a La Nueva España, medio que ha analizado recientemente varios sectores de actividad junto al Servicio Público de Empleo del Principado (Sepepa). Según García Menéndez, la actividad de los talleres en Asturias se mantiene estable y con una carga de trabajo sostenida, lo que refuerza la idea de que la reparación del automóvil sigue ofreciendo salidas profesionales reales y a largo plazo.
Demanda de empleo y falta de perfiles adecuados
Uno de los mensajes más claros que lanza el responsable de Formación de Aspa es que el empleo existe, pero no siempre se cubre. Los talleres necesitan profesionales preparados para trabajar con vehículos cada vez más complejos desde el punto de vista técnico y electrónico. La rápida evolución de los sistemas de diagnosis, la electrificación y la conectividad exige conocimientos que no siempre están disponibles en el mercado laboral actual.
Esta situación provoca un desajuste entre oferta y demanda: hay puestos de trabajo disponibles, pero faltan candidatos con la preparación adecuada. De ahí la insistencia del sector en reforzar la formación en automoción como elemento estratégico para garantizar la competitividad de los talleres y la empleabilidad de los futuros profesionales.
Mecánica, carrocería y pintura: tres áreas con salida laboral
La actividad de los talleres se estructura, fundamentalmente, en tres grandes áreas: mecánica, carrocería y pintura. En todas ellas existe demanda suficiente de profesionales, lo que permite una inserción laboral relativamente rápida a quienes se forman en alguna de estas especialidades. Este dato resulta especialmente relevante para jóvenes que buscan una salida profesional estable, pero también para personas que desean reorientar su carrera o encontrar una segunda oportunidad laboral.
La Formación Profesional específica en automoción se presenta, en este contexto, como la vía más directa para acceder al sector. Proporciona una base técnica sólida y permite especializarse en distintos ámbitos del taller, facilitando la incorporación al mercado laboral desde las primeras etapas profesionales.
La importancia de la formación continua
Más allá del acceso inicial al empleo, el recorrido profesional en la posventa está cada vez más ligado a la formación continua. La especialización en diagnosis, electrónica o tecnologías híbridas y eléctricas amplía las posibilidades de desarrollo dentro del taller y permite adaptarse a un entorno técnico en constante evolución.
En este sentido, las iniciativas impulsadas a nivel sectorial refuerzan la idea de que la actualización permanente de conocimientos será determinante para consolidar carreras profesionales estables y de largo recorrido. La formación en automoción deja así de ser un punto de partida para convertirse en un proceso continuo a lo largo de toda la vida laboral.
Un sector clave para la economía y la movilidad
La reparación del vehículo desempeña un papel esencial en el funcionamiento diario de la economía y la sociedad. Garantiza la movilidad de personas y mercancías y sostiene la actividad de numerosas empresas y servicios. Los análisis más recientes del Servicio Público de Empleo Estatal confirman que se trata de un sector con un peso estable dentro del conjunto de la economía, incluso en contextos de cambio tecnológico.
Además, la posventa muestra una creciente capacidad de integración social. Cada vez son más las mujeres que se incorporan a los talleres, y la colaboración con los servicios públicos de empleo facilita el acceso a la formación y a bolsas de trabajo para perfiles diversos, incluidos jóvenes y parados de larga duración.
Condiciones laborales y atractivo del sector
En paralelo, la mejora de las condiciones laborales recogidas en el convenio sectorial ha contribuido a dotar de mayor estabilidad al empleo en los talleres. La regulación de la jornada y otros avances en materia laboral refuerzan el atractivo del sector para quienes buscan desarrollar una carrera profesional con perspectivas de continuidad.
Mirando al futuro, todo apunta a talleres más tecnológicos y especializados, pero igualmente dependientes del criterio técnico y del conocimiento profesional. Por ello, la colaboración entre el sector y las administraciones públicas en materia de formación en automoción será clave para asegurar que los profesionales que se formen hoy puedan desarrollar trayectorias laborales estables en un entorno cada vez más exigente desde el punto de vista técnico.



