RACE ha elaborado una lista con el ‘top diez’ de las averías más caras de los coches. Lo ha hecho calculando los precios a partir de la herramienta GT Motive Estimate, considerando que se repara un coche del segmento C, un turismo de gama media de cuatro plazas, y que el precio de mano de obra del taller es de 65 €/h.
La caja de cambios es la reparación que más cara le puede salir al usuario. RACE señala que llevaría nueve horas de trabajo, en el caso de ser manual, y que costaría unos 7.000 euros si el coche tiene más de doce años y unos 9.000 euros en el caso de ser más nuevo. Si la caja de cambios es automática, el tiempo de trabajo ascendería a las once horas y el precio se situaría entre los 11.000 y los 14.000 euros, dependiendo de la antigüedad del coche.
La segunda reparación más cara es el bloque de motor, que por necesitar entre dieciséis y veinte horas de mano de obra rondaría los 5.300 euros; y la tercera es la culata, cuya reparación conlleva unas dieciséis horas de trabajo y puede costar unos 5.000 € aproximadamente. A estas las siguen los inyectores, una avería costosa “por el precio de las piezas, que podría alcanzar los 3.900 euros en total y no tanto por la mano de obra, ya que apenas se necesitan tres horas y media de trabajo”, como señalan desde RACE.
En cuarto lugar se sitúa el cigüeñal, que requiere del cambio del retén del cigüeñal, “una pieza que no es cara, pero que es de difícil acceso por tener que desmontar y montar numerosos elementos del motor”. Es por ello por lo que RACE señala que suelen necesitarse unas diecisiete horas de mano de obra y la reparación supondría unos 3.300 euros.
Las cinco averías menos caras
Entre los cinco puestos de las reparaciones menos caras del ránking encontramos el turbo, que requiere de unas once horas de mano de obra y supone un coste que ronda los 2.800 euros; o las cuatro bielas si el motor es de cuatro cilindros, una reparación esta que, si bien no es de las más caras -ronda los 2.700 euros,- sí que es de las que más tiempo lleva, unas veinte horas.
Le siguen el filtro de partículas, que podría costar unos 2.500 euros por el precio de la pieza y que conlleva unas dos horas de trabajo, y el volante motor, que podría costar unos 1.600 euros por el precio de la pieza y las doce horas de trabajo que podría conllevar, ya que «implica el montaje y desmontaje de otros componentes de la distribución y del motor».
Por último, RACE posiciona en el décimo lugar la reparación del aire acondicionado, ya que apunta que para reparar el compresor hay que destinar unas tres horas de trabajo y el precio ronda los 1.500 euros, así como para el evaporador se requieren unas dos horas de mano de obra y su precio ronda los 1.000 euros aproximadamente.


