La industria de los talleres de carrocería, especialmente en áreas como la chapa y pintura, enfrenta un desafío creciente: atraer a jóvenes cualificados. Según Bart De Groof, director sénior de marketing global de Refinish en Axalta, los talleres deben superar obstáculos como la percepción negativa del sector, la falta de visibilidad de los técnicos y los cambios culturales en las aspiraciones laborales de las nuevas generaciones.
Un sector con imagen desactualizada
Tradicionalmente, los talleres de carrocería han sido percibidos como lugares manuales, sucios y potencialmente peligrosos, lo que limita su atractivo para los jóvenes. Este estigma persiste a pesar de que los talleres modernos se asemejan más a laboratorios de alta tecnología. “Los pintores de carrocería son artesanos altamente cualificados, pero el sector tiene una crisis de imagen que debemos resolver”, comenta De Groof.
Además, las nuevas generaciones buscan empleos vinculados a tecnología avanzada. Según un estudio, más del 80% de los jóvenes de la Generación Z en 17 países aspiran a trabajar con tecnología de vanguardia, lo que influye directamente en su elección de carrera. Por ello, los talleres deben destacar su modernización tecnológica y los avances en digitalización y sostenibilidad.
Innovación para atraer talento
Herramientas como Axalta Irus Scan, Irus Mix y Nimbus han transformado el proceso de pintado, haciéndolo más rápido y accesible. Estas tecnologías permiten que personas con una formación mínima participen en tareas clave, reservando a los pintores cualificados para trabajos más complejos. Además, plataformas como Axalta Nimbus ofrecen formación continua y recursos digitales que facilitan el desarrollo profesional, adaptándose a las demandas de los jóvenes.

“La innovación técnica no solo mejora la productividad, sino que también convierte a los talleres en espacios atractivos para los nativos digitales, al ofrecerles un entorno avanzado y sostenible”, señala De Groof.
Formación más breve y adaptada
La duración de la formación tradicional en el sector puede ser un obstáculo para los jóvenes, quienes prefieren ciclos de aprendizaje más cortos. La implementación de simuladores gamificados, realidad aumentada y realidad virtual permite a los talleres ofrecer experiencias formativas atractivas y eficaces, facilitando la incorporación de nuevos talentos al sector.
Asimismo, los talleres deben aceptar que las generaciones actuales tienden a cambiar de trabajo con frecuencia. “Tenemos que estar preparados para que los jóvenes exploren nuestra industria y luego sigan adelante. Esta diversidad forma parte de su trayectoria profesional”, explica De Groof.
Reconocimiento laboral como motivación
Uno de los mayores retos del sector es la falta de interacción entre los técnicos y los clientes, lo que dificulta el reconocimiento directo del trabajo realizado. “El representante de atención al cliente suele recibir los elogios, mientras que el pintor o mecánico queda en el anonimato. Esto puede desalentar a los jóvenes, quienes buscan satisfacción laboral inmediata y un propósito claro en su trabajo”, destaca De Groof.
Para superar esta barrera, los talleres deben encontrar formas de visibilizar y reconocer el trabajo de sus técnicos, reforzando su impacto positivo en los clientes y la sociedad.
Retención de talento
Automatizar tareas menos especializadas y proporcionar formación continua son claves para retener a los talentos en los talleres. Axalta, por ejemplo, ofrece módulos de formación online, vídeos explicativos y sesiones virtuales en vivo, garantizando el desarrollo profesional constante.
“Queremos que los talleres sean lugares donde las personas deseen trabajar, resolviendo problemas reales día a día y mostrando cómo su labor marca la diferencia”, concluye De Groof.



