Tesla inicia el año enfrentando una nueva complicación técnica y bajo la lupa de las autoridades. El portal Motorpasión ha publicado que la compañía ha notificado a la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) sobre una llamada a revisión que afecta a 239.382 vehículos de su gama, incluyendo los Model 3, Model S, Model X y Model Y. El problema radica en un fallo que podría impedir el funcionamiento correcto de la cámara de visión trasera, un elemento crítico para la seguridad al maniobrar.
Detalles del fallo y los modelos afectados
Según Tesla, el origen del problema se encuentra en una combinación específica de configuraciones de software y hardware. En condiciones de frío extremo, puede producirse un cortocircuito en la placa de la computadora al encender el coche, lo que deja inoperativa la cámara trasera en los Tesla Model 3 y Model S (modelos 2024 y 2025) y los Tesla Model Y y Model X (2023 y 2024).
Tesla ha recibido cerca de 900 reclamaciones de garantía relacionadas con este defecto antes de comunicar la llamada a revisión. La solución inicial propuesta consiste en una actualización gratuita de software para todos los vehículos afectados. Sin embargo, en los casos donde ya se haya producido un daño o estrés significativo en la placa de circuitos, la marca sustituirá los ordenadores afectados sin coste adicional.
La compañía comenzará a notificar a los propietarios afectados a partir del 7 de marzo mediante correo, aunque recomienda que los usuarios contacten previamente con el servicio de atención al cliente o la NHTSA para más información. El número de referencia de Tesla para este retiro es SB-25-00-001. La importancia de este problema radica en el riesgo potencial que supone no disponer de la cámara trasera al dar marcha atrás, aumentando las probabilidades de accidentes o atropellos, especialmente en zonas de poca visibilidad. A pesar de ello, Tesla afirma que no se han registrado accidentes ni lesiones derivadas de este fallo.
Una marca bajo constante escrutinio
Tesla no solo enfrenta esta llamada a revisión, sino que continúa siendo investigada por la NHTSA en relación con problemas en funciones clave de su tecnología. Actualmente, hay abierta una investigación que afecta a 2,6 millones de vehículos en Estados Unidos, centrada en el sistema Smart Summon. Esta función permite que el coche acuda al conductor desde una aplicación móvil, pero se han reportado incidentes en los que los vehículos han colisionado con objetos o coches estacionados.
Además, el Autopilot FSD (Full Self-Driving) de Tesla sigue bajo análisis. Aunque la compañía ha lanzado actualizaciones para corregir defectos, la NHTSA investiga si estas realmente han solventado los problemas reportados por los usuarios.
El caso de la Cybertruck y los antecedentes en las cámaras traseras
La Tesla Cybertruck, que lleva poco más de un año en el mercado, ya ha registrado siete llamadas a revisión. Aunque muchas se han resuelto mediante actualizaciones de software, otras han requerido intervenciones en talleres oficiales.
No es la primera vez que Tesla enfrenta problemas con la cámara trasera. En 2019, casi medio millón de vehículos fueron llamados a revisión por un defecto en el portón del maletero que afectaba el dispositivo. Desde entonces, Tesla ha eliminado radares y sensores, confiando por completo en las cámaras para su sistema de asistencia, lo que aumenta la presión sobre su correcto funcionamiento.
Un inicio de año complicado
Tesla comienza 2025 con desafíos significativos tanto en su tecnología como en su reputación. Las llamadas a revisión son habituales en el sector, pero la alta frecuencia con la que afectan a la gama de Tesla pone en el punto de mira la fiabilidad de sus innovaciones tecnológicas, cruciales para la seguridad de los conductores y el desarrollo del mercado de vehículos eléctricos.



