«Estimada Sra. Cristina Álvarez, presidenta de El Corte Inglés:
Permítame trasladarle, en primer lugar, mi reconocimiento por la trayectoria de una compañía que forma parte de la historia empresarial de España y que ha construido durante décadas una reputación basada en la confianza, la calidad del servicio y la atención al cliente.
Como fundador de una empresa familiar, conozco el esfuerzo que supone construir un proyecto empresarial y mantenerlo en el tiempo. Salvando las enormes diferencias de dimensión entre nuestras organizaciones, compartimos el convencimiento de que la reputación es uno de los activos más valiosos de cualquier empresa.
Como cliente ocasional de El Corte Inglés, siempre he apreciado precisamente aquello que distingue a su marca: la profesionalidad, la garantía y la confianza que transmite al consumidor.
En los últimos años, además, la compañía ha demostrado una importante capacidad de adaptación a un entorno cada vez más competitivo. Los recientes resultados económicos reflejan una organización sólida, con una estrategia de crecimiento y de inversión para los próximos años que refuerza su posición en el mercado.
Precisamente por el prestigio de su marca me permito escribirle.
Uno de los pilares de cualquier empresa líder es la responsabilidad con toda su cadena de valor. Hoy los consumidores, especialmente las nuevas generaciones, no solo valoran la calidad del producto o del servicio que adquieren. También prestan atención a cómo se produce, cuáles son los criterios éticos de las compañías con las que colaboran y cuál es el impacto que generan sobre proveedores, trabajadores y sociedad.
En este contexto, considero que la alianza entre El Corte Inglés y diversas compañías aseguradoras representa una magnífica oportunidad para impulsar estándares aún más elevados de responsabilidad empresarial.
Desde nuestra experiencia como profesionales de la reparación de vehículos, observamos con preocupación determinadas prácticas que afectan a miles de talleres independientes que forman parte de la cadena de valor del sector asegurador.
Entre ellas, la imposición de condiciones económicas que, en numerosos casos, se sitúan por debajo de los costes reales de reparación; la utilización de baremos que priorizan criterios económicos frente a los tiempos y procedimientos establecidos por los fabricantes; y determinadas actuaciones comerciales que pueden dificultar, en la práctica, el ejercicio del derecho del asegurado a elegir libremente el taller donde desea reparar su vehículo.
Más allá del impacto económico que estas prácticas generan sobre los talleres, creemos que también merecen una reflexión desde la perspectiva de la responsabilidad social corporativa, el cumplimiento de los códigos éticos y el compromiso con toda la cadena de suministro.
Las grandes compañías tienen la capacidad de influir positivamente en los sectores en los que operan. Cuando una empresa del prestigio de El Corte Inglés selecciona a un socio estratégico, transmite también a sus clientes un mensaje de confianza y de compromiso con unos determinados valores.
Por ello, nos gustaría invitar a El Corte Inglés a analizar si las políticas que aplican sus distintos socios en el ámbito de la reparación del automóvil son plenamente coherentes con los principios de sostenibilidad, responsabilidad social y creación de valor compartido que hoy demanda la sociedad.
No se trata únicamente de una cuestión económica. Se trata de asegurar que todos los profesionales que participan en la prestación del servicio puedan desarrollar su actividad en condiciones justas, sostenibles y compatibles con la calidad y la seguridad que esperan los clientes.
Estamos convencidos de que una compañía referente como El Corte Inglés puede desempeñar un papel muy relevante impulsando las mejores prácticas en toda su cadena de valor.
Nuestro objetivo no es generar confrontación, sino abrir un diálogo constructivo que permita avanzar hacia un modelo más equilibrado, transparente y beneficioso para todos: clientes, aseguradoras, distribuidores y talleres.
Por ello, me gustaría ponerme a su disposición para mantener una reunión en la que podamos compartir la realidad que vive el sector de la reparación de vehículos y estudiar las vías de mejora existentes.
Hablo desde la experiencia que me proporcionan más de tres décadas dedicadas profesionalmente a la posventa de automoción, pero también desde mi compromiso con el futuro del sector como impulsor del movimiento Cambiemos la Posventa. Se trata de una iniciativa abierta, independiente y participativa que nace con un objetivo claro: contribuir a regenerar un sector que arrastra desequilibrios desde hace décadas, promoviendo el diálogo, la colaboración y la acción entre todos los agentes que forman parte de la cadena de valor.
Estoy convencido de que empresas líderes como El Corte Inglés pueden desempeñar un papel decisivo en ese proceso de mejora, impulsando relaciones más sostenibles, transparentes y responsables entre todos los actores implicados.
Le agradezco sinceramente el tiempo dedicado a leer estas líneas y quedo a su disposición para conversar personalmente cuando lo considere oportuno.
Reciba un cordial saludo».
Dionisio Cerdán – CEO de RIC Madrid



