Casi tres millones de vehículos de Volkswagen, Audi y Seat tendrán que pasar por el taller después de que la Oficina Federal de Vehículos a Motor de Alemania (KBA) haya puesto en marcha una campaña de revisión por un posible fallo en el sistema de dirección.
El problema está relacionado con la corrosión de un tornillo de fijación del sistema de dirección. Según ha explicado Volkswagen, determinadas condiciones ambientales, especialmente la exposición prolongada a la sal utilizada en las carreteras, pueden provocar corrosión en el componente después de varios años de uso. Y es que en determinadas circunstancias, esta corrosión podría llegar a provocar la rotura de los tornillos y, como consecuencia, un fallo en la dirección del vehículo.
La campaña tiene carácter preventivo. Desde Volkswagen aseguran que no se han producido daños personales ni materiales relacionados con el problema y señalan que los vehículos pueden continuar circulando hasta su cita en el taller.
Los modelos afectados
La llamada a revisión afecta a varios modelos de las tres marcas del grupo Volkswagen.
En el caso de Volkswagen, están incluidos el Tiguan, Touran, Golf, Golf Variant y Caddy, fabricados entre el 24 de septiembre de 2013 y el 1 de julio de 2024.
Por parte de Audi, el modelo afectado es el Q3, en unidades fabricadas entre el 31 de octubre de 2017 y el 23 de mayo de 2024.
La campaña también alcanza a Seat, concretamente a los Ateca y Tarraco, fabricados entre abril de 2016 y septiembre de 2024.
Según los datos de la KBA, la campaña afecta a 2.159.054 vehículos Volkswagen en todo el mundo, de los que 895.832 corresponden a unidades comercializadas en Alemania. En Audi, la cifra asciende a 696.547 vehículos, con 58.555 unidades en el mercado alemán, que deberán acudir al taller para realizar la sustitución del perno de dirección por otro con una mayor resistencia a la corrosión.
Una nueva llamada masiva que pone el foco en la posventa
La campaña de Volkswagen, Audi y Seat se suma a otras llamadas a revisión de gran volumen protagonizadas este año por diferentes fabricantes.
En agosto, Tesla puso en marcha en China una campaña que afectó a 2,74 millones de Model 3 y Model Y, que debían recibir una actualización de software para mejorar la monitorización de la dirección asistida. Además, la compañía llamó a revisión otros 2,98 millones de Model 3, Model Y, Model S y Model X por un problema relacionado con las manijas de liberación de emergencia de las puertas.
También Stellantis anunció en junio una campaña que afectó a más de 1,3 millones de Jeep Wrangler y Gladiator de los años 2021 a 2025 por un posible riesgo de incendio relacionado con el cableado de la bomba de dirección asistida electrohidráulica. En este caso, el fabricante llegó a recomendar a los propietarios que estacionaran los vehículos lejos de edificios y otros coches hasta que fueran revisados.
Por su parte, BMW tuvo que llamar a revisión en febrero a cientos de miles de vehículos después de detectar un defecto de desgaste en el interruptor magnético de determinados modelos, que podía provocar problemas de arranque y, en el peor de los casos, un incendio.



