La red de talleres de Certified First en una nueva entrada de su blog dan cinco ejemplos de malas costumbres que tienen los automovilistas y que dañar la pintura del coche.
En el artículo afirman que «la mayoría de las cosas que estropean la pintura del coche tienen su origen en factores externos. Pero no es menos cierto los automovilistas podemos contribuir a evitar la exposición a esos factores y a minimizar sus efectos, en caso de que ocurra».
No limpiar el coche con regularidad o usar productos no adecuados para limpiar el coche (agresivos)
En primer lugar explican que las malas costumbres a la hora de limpiar el coche encabezan la lista de malas prácticas. Y es que la limpieza, si se hace de manera constante y correcta, es la gran aliada y protectora de la pintura del coche. En cambio, si no se afronta de manera correcta puede convertirse en uno de sus peores enemigos.
Por ejemplo: Si no lavas el coche con regularidad, el polvo y la suciedad harán que finalmente la pintura pierda brillo. Para protegerla, lo aconsejable es hacer un lavado semanal como mínimo.
Por otro lado, no recomiendan lavar el coche en túneles de rodillos, ya que la pintura del coche puede sufrir micro arañazos.
También desaconsejan el uso de lavavajillas o cualquier jabón no específico para el coche porque estropeará la pintura al ser productos agresivos.
Si se lava el coche a pleno sol y con la chapa caliente, los productos detergentes pueden dejar marcas en la pintura.
Por último, si no se aclara bien el jabón, también puede dejar marcas cuando se seque.
Dejar el coche aparcado al sol durante horas
Cuanto más tiempo pase el coche expuesto al sol, más se degradará la pintura, perdiendo su brillo e incluso intensidad de color. De esta forma, aclaran, no tardarán en aparecer desconchones, además de la pérdida de color.
Dejar el coche aparcado debajo o cerca de árboles
Es conveniente fijarse en los coches de plazas de aparcamiento ‘vecinas’; si vemos un vehículo en mal estado es fácil suponer que su dueño no sea cuidadoso.
Por otro lado, sugieren evitar aparcar en las inmediaciones de árboles: pájaros, polen y resina también pueden estropear la pintura del coche.
No ser cuidadoso a hacer las maniobras de aparcar
El hábito de meter el coche en el hueco a base de ‘toquecitos’ al coche de delante y al coche de detrás, puede acabar por dañar de manera importante la pintura.
No tener cuidado con la sal de la carretera en invierno, la arena…
Por último recuerdan que tanto la sal como la arena pueden ser agentes muy corrosivos para la pintura. Se debe tener la precaución de lavar bien el coche, sin olvidar los bajos del vehículo, cuando se ha transitado por zonas en las que hubiese sal o arena.



