Con una estrategia de ‘presión dialogada’, las asociaciones de talleres de la Comunidad de Madrid están trabajando para que las aseguradoras con las que trabajan los talleres madrileños actualicen los precios de mano de obra y materiales de pintura, de manera que se ajusten mejor al IPC anual.
Y las gestiones que vienen adelantando tanto ASETRA y NATRAM ya rinden sus primeros frutos. Cinco de las doce compañías contactadas han decidido actualizar la retribución a los talleres en mano de obra y materiales de pintura según el IPC. Se trata de Mapfre, Reale, Pelayo, Segur Caixa y Mutua Madrileña.
En el caso de las dos primeras -Mapfre y Reale- el ajuste de la mano de obra y del material de pintura se sitúa en +3,1% para cada apartado; el ajuste de Pelayo también se sitúa en +3,1%, con la salvedad que el ajuste de precio en los materiales de pintura sólo lo aplicarían a sus talleres autorizados. Algo parecido a lo que sucede con Segur Caixa, también ajustan ambos grupos un +3,1%, pero en el caso de los materiales de pintura sólo se aplicaría dicho ajuste tras estudiar cada caso. Finalmente, Mutua Madrileña confirma la subida, pero sigue pendiente de confirmar el porcentaje de la misma. Dichos porcentajes son medias y se inscriben en el marco de los acuerdos individuales entre compañía y taller.
Si bien ambas asociaciones ven en estas subidas un avance positivo para mejorar la precaria situación de los talleres de carrocería, consideran que siguen siendo «insuficiente para compensar la pérdida de condiciones acumulada en los últimos años», pues esta actualización -correspondiente al último año- no resuelve el «déficit histórico» que viene lastrado por años de no actualización de los precios de acuerdo con el IPC.
Tanto ASETRA como NATRAM confían en que el resto de aseguradoras interpeladas (Allianz, AXA, Grupo Catalana Occidente, Grupo Generali, Zurich, MMT y Línea Directa) cedan ante la ‘presión dialogada’ que vienen ejerciendo y finalmente actualicen también sus precios. Desde las asociaciones explican que es importante que las aseguradoras entiendan «el impacto que la no actualización de los precios tiene sobre el margen operativo del taller y la supervivencia del tejido empresarial» y su incidencia en la calidad de los servicios que éstas prestan a los automovilistas.


El problema de fondo es que las aseguradoras son juez y parte ya que los baremos los calculan ellos.
Si se aplican subidas sobre una base que está por debajo de un precio justo y estas solo cubren la inflación el taller de chapa y pintura sigue trabajando con un mínimo beneficio.
Si no se modera la lucha encarnizada en los precios de las pólizas y se repercuten las subidas en el precio de estas, aunque nos duela como obligados, y se aumentan los baremos, el problema aseguradoras/talleres persistirá.