
Desde SPG han lanzado un artículo en el que indican algunas pautas que los usuarios deben seguir a la hora de encomendar su vehículo a un taller y así saber cómo identificarlo para obtener unos buenos resultados tanto en su revisión oficial, arreglo o puesta a punto.
La legalidad del negocio es lo primero en lo que el cliente va a tener puesta su atención. Por ese motivo se recomienda colocar en un lugar visible de la fachada las placas distintivas que demuestren el cumplimiento de estos requisitos. Así, al observar estas placas de color azul (que informan de la actividad del taller y del número de inscripción en el registro), el cliente estará informado sobre las actividades que el centro está autorizado a ejercer.
Otro de los puntos a destacar es el presupuesto estimado. Éste debe facilitarse al cliente de manera previa a que decida contratar o no los servicios de nuestro negocio. Si el mismo no es detallado y no muestra de manera clara y exacta los costes de cada operación, dará mala impresión a la persona a la que se está atendiendo y, muy posiblemente, decida no confiar en nuestro taller.
Además, es muy probable que al posible cliente le asalten dudas, por lo que es importante resolverlas señalando los detalles sobre la intervención que debe realizarse en el coche y demostrando tenemos los conocimientos necesarios para desempeñar correctamente nuestro trabajo.
Gracias a Internet las opiniones de los usuarios navegan a una velocidad de vértigo, ya que cualquiera puede escribir una buena o mala referencia de nuestro negocio a través de esta herramienta. Por eso es vital mantener una buena imagen, además de comprobar que todos los datos (mientras más, mejor) que puedan aparecer de nuestro negocio sean los correctos.
“El hecho de que el taller pertenezca a una red”, explican desde SPG, “certifica que se trata de un centro especializado y respaldado por otros profesionales del sector altamente cualificados”.

