
A continuación, diferentes medidas y equipos de protección para garantizar la seguridad del personal del taller y evitar, en lo posible, los accidentes laborales.
Seguridad en el espacio de trabajo
Dos de los requisitos más esenciales y que se suelen olvidar, son el orden y la limpieza. Las prisas, las altas cargas de trabajo y el descuido, promueven el desorden si no se le presta atención. El material de trabajo se debe mantener ordenado y estructurado para prevenir tropiezos, caídas y accidentes básicos.
También hay que mantener una temperatura y niveles de humedad adecuados. La temperatura debe estar entre los 27° y los 14°, mientras que la humedad no debe superar el 70%.
Igual de importante es mantener un nivel de ruido seguro, que no debe sobrepasar los 87 decibelios. Si se sobrepasan, el personal debe utilizar protección auditiva.
Seguridad para el personal del taller
La protección para el personal del taller varía dependiendo del área de especialización. Por ello, los equipos de protección deben estar en consonancia con las tareas que se desempeñan. Siempre hay que asegurarse de utilizar ropa y calzado adecuados.
Para trabajos de soldadura, es imprescindible protegerse ante posibles quemaduras o proyección de material fundido. Las máscaras de soldar, los guantes de aislamiento y botas y/o casacas de seguridad, son el equipamiento básico para evitar este tipo de accidentes.
Cuando se tiene contacto con sustancias químicas, hay que protegerse con mascarilla, guantes de vinilo o látex y gafas protectoras.
Para trabajos de chapa, pintura y sustitución de lunas, se recomienda el uso de guantes de protección, mascarilla y tapones auditivos u orejeras. Las gafas protectoras son imprescindibles para proteger los ojos ante vapores químicos y proyección de partículas durante la realización de la mayoría de tareas del taller. Proveedores como Rs Components ofrecen una amplia variedad de gafas de seguridad que se adaptan a las diferentes necesidades de protección del personal.
Seguridad en el equipamiento
Los equipos deben garantizar tanto la seguridad, como la eficiencia en el trabajo del personal. Por ello, es imprescindible que estén homologados y que se lleve un mantenimiento óptimo de éstos.
El manejo de cargas es una actividad frecuente en los talleres mecánicos. Siempre hay que evaluar el riesgo y adoptarse las medidas apropiadas para realizar la manipulación de cargas de forma segura.
No hay que olvidar los botiquines de primeros auxilios y extintores para garantizar la seguridad en situaciones de emergencia.
Seguir este manual de buenas prácticas es fácil y hace del taller un lugar más seguro, pudiendo evitarse infinidad de accidentes del día a día.


