El Dongfeng Box, uno de los nuevos coches eléctricos urbanos de origen chino que han llegado recientemente al mercado español -la marca espera vender 2.000 unidades en 2025 y 3.500 en 2026-, ha obtenido una calificación de solo tres estrellas sobre cinco en las pruebas de seguridad realizadas por EuroNCAP, el organismo europeo encargado de evaluar la protección de los vehículos en caso de accidente.
Aunque el resultado no lo coloca entre los peores de su categoría, las conclusiones de los técnicos son especialmente preocupantes: fallos estructurales en la carrocería, soldaduras deficientes, puertas bloqueadas tras el impacto y un airbag que no protege adecuadamente al conductor.
Graves deficiencias estructurales
Según el informe de EuroNCAP, tras el impacto frontal se detectaron varios puntos de soldadura que se desprendieron, lo que comprometió la rigidez del habitáculo. Este problema supone un riesgo añadido, ya que la estructura del vehículo pierde capacidad para absorber la energía del choque y proteger a los ocupantes.
Además, durante las pruebas las puertas quedaron atascadas, lo que dificulta el rescate en caso de accidente. El airbag del volante tampoco desplegó con la fuerza suficiente, lo que permitió que la cabeza del conductor golpeara partes del interior del vehículo. Para agravar la situación, el salpicadero presenta piezas rígidas y salientes que pueden causar lesiones en caso de colisión.
Tres estrellas que saben a poco
En la puntuación global del examen, el Dongfeng Box obtuvo un 69% en protección para adultos, 81% en protección infantil, 67% para usuarios vulnerables de la vía y 77% en asistentes de seguridad. Unas cifras superan el aprobado, están muy por debajo de lo esperado en un coche nuevo destinado al mercado europeo.
EuroNCAP ha subrayado que, más allá de los porcentajes, lo realmente alarmante es la debilidad estructural del vehículo. Se trata de un aspecto que no puede corregirse fácilmente con sistemas electrónicos de ayuda a la conducción, sino que afecta al diseño y a la calidad de los materiales empleados en la carrocería.
Un modelo asequible, pero con muchas sombras
El Dongfeng Box -comercializado en China como Nammi 01– mide 4,03 metros de largo y equipa un motor eléctrico de 93 CV alimentado por una batería de 43,2 kWh, lo que le permite homologar una autonomía de 310 kilómetros según el ciclo WLTP.
Su propuesta se centra en el segmento de los urbanos eléctricos asequibles, donde compite con modelos como el Citroën ë-C3 o el futuro Renault 5. En España, su precio de lanzamiento ronda los 26.000 euros, a los que hay que añadir entre 600 y 800 euros en concepto de transporte y matriculación, según el importador.



