Ante cualquier problema en el coche, la mejor opción es evidente: acudir a un taller de confianza. Por su experiencia, porque cuentan con los equipos y herramientas adecuadas, además de conocimiento técnico que garantizan que las reparaciones se hagan de forma segura y eficaz, evitando problemas mayores y riesgos para la conducción. Sin embargo, también quienes intentan reparar su coche ellos mismos… ¿Quiénes son?
Una encuesta de Warrantywise realizada a 2.000 conductores del Reino Unido, extrapolable a otros países europeos, revela que la mayoría reconoce no tener los conocimientos suficientes para reparar su vehículo. Así, un 55% afirma que buscaría ayuda externa, mientras que solo un 6% se atreve a hacerlo por su cuenta y otro 22% lo haría dependiendo del tipo de avería.
Por edad, de los usuarios con entre 45 y 54 años, el 63% recurre a otra persona para solucionar problemas en su coche; entre los mayores de 65 años, la cifra se mantiene en un 59%; y en el caso de los conductores más jóvenes, de 18 a 24 años, solo un 15% declara resolver las averías por sí mismos.
Asimismo, comparando a hombres y mujeres, ellas apuestan más por acudir a un profesional: el 77% no se siente cómoda cambiando una rueda, y el 65% recurre a terceros para cualquier reparación.


