La escasez de personal cualificado fue uno de los temas abordados en el VII Foro Adine, celebrado ayer en Madrid. El gran quebradero de cabeza para el sector de la reparación fue el hilo conductor de la primera mesa redonda de la jornada; bajo el rótulo ‘El taller de neumáticos frente a sus grandes retos: personal, talento y jornada laboral’, Andrés Zamora (CEO Zamora e Hijos), Yolanda Romero (directora de RRHH en Grupo Soledad) e Ismael Jabonero (CEO Talentum), debatieron sobre la falta de profesionales y la dificultad de atraer a las nuevas generaciones hacia un oficio que está perdiendo atractivo.
Formación Vs realidad
La mesa arrancaba con una pregunta sencilla que seguramente resuena en la cabeza de la mayoría -sino todos- de dueños de taller: ¿Por qué cuesta tanto atraer talento? La directora de RRHH de Grupo Soledad abrió la mesa con su respuesta y apuntaba a la «gran disparidad entre lo que aportan los centros de formación y la realidad de un día a día operativo de un taller«. Para reducir esta brecha, desde su compañía cultivan relaciones con los centros de formación que les permita «alinear las necesidades de nuestros taller con la formación”.
Andrés Zamora (Zamora e Hijos) apuntaba, además, al cambio de mentalidad de los jóvenes: “El taller deja de ser atractivo para ellos», afirmaba al tiempo que hacía un mea culpa: «los talleres de neumáticos están anclados en el pasado y todas esas inversiones que no se hicieron antes están haciendo mella en el presente y seguirán haciéndolo en el futuro si no se moderniza”. El empresario, añadía Zamora, debe entender las necesidades del trabajador para adaptarse y seducir a las nuevas generaciones.
La burocracia, el gran lastre
Ismael Jabonero, experto consultor en captación y retención de talento -especializado además en el sector de la reparación- contextualizaba la situación a nivel nacional: “Nos enfrentamos a un problema generacional. Somos un país envejecido, con poca gente joven, y muchos padres buscan que sus hijos sean abogados, médicos o ingenieros. Esto se traduce en una importante pérdida de la base de los oficios básicos. No sólo hacen falta mecánicos, también hacen falta conductores de camión, por ejemplo».
Un problema que se ha intentado solucionar con la búsqueda de talento en otros países. Sin embargo, una de las principales trabas con las que se encuentran al momento de traer mecánicos de fuera es la excesiva burocracia de nuestro país: «Trámites de visado que en Perú se completan en cuatro semanas, aquí nos toman entre tres y cinco meses», explicaba.
«El tema burocrático en España es un lastre para aportar soluciones reales a esta problemática«, sentenciaba Jabonero. Una idea con la que el resto de participantes se mostraban de acuerdo. Yolanda Romero (Grupo Soledad) ponía como ejemplo su propia experiencia como directora de RRHH de una empresa con presencia en distintas comunidades autónomas: «Si bien hay interés por parte de los centros de formación en trabajar de forma conjunta con nosotros para acercar la experiencia de los alumnos a la realidad del taller, luego nos encontramos con procedimientos burocráticos con los que chocas una y otra vez«. Procedimientos que pueden cambiar de una comunidad autónoma a otra, dándole una vuelta más de tuerca al tema.
Por su parte, Andrés Zamora (Zamora e Hijos) destacaba la deuda pendiente en formación de mecánica y neumático industrial y de camión: “Los centros de formación están en deuda con la preparación de personas para la mecánica del neumático industrial. Es un segmento abandonado». El empresario también señalaba al papel de los sindicatos en toda esta problemática: «Tienen la oportunidad de implicarse más y trabajar de la mano con los empresarios para exigir al gobierno medidas que aporten soluciones reales«.
Atraer primero, fidelizar después
Con las causas del problema sobre la mesa, quedaba una pregunta por responder: ¿Cómo se puede atraer a los jóvenes al sector de la reparación? El CEO de Talentum, Ismael Jabonero, señalaba que el sector tiene todo lo que se necesita para ser atractivo pero falta comunicarlo bien: «Es un sector estable y bien remunerado. Los mecánicos en nuestro país cobran por encima del salario medio de la población. Además es un sector que cuenta con tecnología y que ofrece posibilidades reales de crecimiento».
Andrés Zamora (Zamora e Hijos) complementaba esta idea al señalar que la fidelización pasa por generar un proyecto atractivo: «Como empresas debemos tener la capacidad de enamorar, de genera sentido de pertenencia entre los trabajadores y eso se consigue adaptando nuestro proyecto con inversión para que tengamos capacidad de respuesta rápida e innovacción. Y no olvidemos el factor humano: líderes, reconocidos por lo demás como tal, que inspiren a los suyos, también son una parte fundamental de la ecuación».




Que paguen el oficio, formaciones y horarios decentes, material y herramientas en los talleres para poder trabajar en condiciones. Así se atrae a las nuevas generaciones. Es un oficio muy bonito pero muy duro, no solo es cambiar aceite y ruedas, son malas posturas y carga de peso en ciertas situaciones que cuando llegas a una mediana edad pasan factura. Es respirar hidrocarburos y ensuciarte con derivados del petróleo y similares. Son muchas cosas que el cliente no sabe y por eso es reticente a pagar ciertas cifras por sus reparaciones. Habría primero que concienciar y educar al cliente para que el técnico fuera valorado como debe.