Antes de realizar cualquier tarea de repintado, debe realizarse una evaluación de resistencia a disolventes en una zona convenientemente lijada hasta alcanzar el substrato. Este paso permite identificar las capas que podrían ser susceptibles a los efectos del disolvente. Sobre ello habla Glasurit, marca de BASF, en este artículo.
Las capas que podrían reaccionar ante disolventes son las siguientes:
- Pintura TPA (Acrílica Termoplástica)
- Pintura Nitrocelulósica
- Pintura de Resina Sintética no Endurecida
- Pintura Original Sensible a los Disolventes
¿Cómo hacer la prueba de resistencia a disolventes?
Después de lijar, conviene impregnar un paño -desde Glasurit recomiendan utilizar Glasurit 352-50 o -91 Diluyente- y frotarlo sobre el área lijada hasta llegar al substrato. Si se nota que alguna o varias capas de pintura se hinchan, disuelven o se vuelven pegajosas, es evidencia de su sensibilidad a los disolventes.
Cómo reparar estas capas de pintura:
- Realiza el proceso de lijado con mayor finura y en un área más extensa de lo habitual.
- Evita aplicar aparejo de poliéster sobre bordes irregulares; deja el metal al descubierto.
- Aplica aparejo y esmaltes en capas ligeras y finas, permitiendo tiempos generosos de evaporación entre aplicaciones.
- No utilices aparejos o sistemas húmedo sobre húmedo.
- Selecciona cuidadosamente la opción de secado con infrarrojos (evitando substratos de TPA).
- Sigue rigurosamente un proceso de pintado apropiado.
- Cuando te encuentres con capas sensibles de alto espesor, elimínalas hasta llegar al metal desnudo.
- Retira las capas del sistema de pintura que sean particularmente sensibles a los disolventes antes de proceder con el repintado.



