Ni los ADAS ni los sistemas de seguridad los frenan. En el primer semestre de 2026 España registró 16.052 sustracciones de vehículos, lo que supone 560 más que en el mismo periodo del año anterior, o lo que es lo mismo, un incremento del 3,6%, según los datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior.
El ritmo de robos equivale a cerca de 89 vehículos al día, aproximadamente uno cada 16 minutos. Madrid y Barcelona son las ciudades que más robos sufren, al concentrar más del 42% de los casos, con 3.512 y 3.261 sustracciones, respectivamente. A continuación se sitúan Sevilla (1.050), Málaga (966) y Valencia (853), seguidas de Baleares, Alicante y Santa Cruz de Tenerife.
En el extremo contrario se encuentran Soria, con solo tres robos; Palencia, con seis; Teruel, con ocho; Segovia, con diez; y Zamora, con 14. No obstante, algunas de las provincias con menos casos presentan fuertes incrementos porcentuales respecto al año anterior, como Ávila, que pasa de cinco a 17 sustracciones (+240%), u Ourense, que aumenta de 10 a 29 (+190%).
La tecnología no frena a los ladrones
Aunque los vehículos actuales incorporan cada vez más ADAS y sistemas de seguridad, estas tecnologías no han eliminado el riesgo de robo. Los delincuentes también recurren a métodos tecnológicos para sortear las barreras de seguridad de los vehículos.
Además, el perfil del vehículo sustraído no se limita a los modelos más modernos: los coches con más de diez años siguen siendo un objetivo habitual, en muchos casos para utilizarlos como fuente de piezas o como vehículos donantes para otros modelos similares. En el extremo opuesto, los vehículos de alta gama pueden ser objeto de robos dirigidos o por encargo.



