El aire acondicionado en los vehículos es un sistema complejo, diseñado para durar, pero que requiere un mantenimiento adecuado para evitar averías. Con esta premisa, NRF, fabricante especializado en el desarrollo de componentes para sistemas de climatización, comparte las respuestas a algunas de las consultas más habituales que reciben sus técnicos.
1. ¿Qué hacer si el aire acondicionado gotea, pero no es agua?
Es habitual que el sistema evacue agua por condensación, procedente del evaporador. Sin embargo, si el goteo no es agua, puede deberse a una fuga de refrigerante u otros fluidos. En muchos talleres se recurre a aditivos fluorescentes y luz UV para localizar la fuga, pero NRF advierte sobre el uso de tintes no certificados, que podrían comprometer la garantía del compresor o del vehículo. Lo recomendable es utilizar solo refrigerante y aceite PAG OE aprobado (doble tapa), ya que cualquier otro producto podría alterar el funcionamiento y provocar daños internos.
2. ¿Por qué hace ruido el aire acondicionado?
Los ruidos pueden tener múltiples orígenes. Es fundamental revisar los rodamientos, el alternador, la bomba de agua, las correas y los soportes del compresor. En el interior del sistema, la falta de refrigerante o la presencia de suciedad en el evaporador también puede provocar sonidos anómalos. Vibraciones por mangueras mal sujetas, obstrucciones en el condensador o ventiladores defectuosos son causas habituales.
3. ¿Es necesario realizar mantenimiento al sistema de climatización?
Sí. Aunque los sistemas OE están diseñados para durar toda la vida útil del vehículo, esto solo es posible si se mantiene correctamente. El aceite PAG lubrica el compresor al mezclarse con el refrigerante. Si hay pérdida de este último, disminuye la lubricación y el compresor corre riesgo de avería. Por eso, NRF recomienda realizar revisiones anuales o, como mínimo, cada dos años.
4. ¿Por qué hay que sustituir el filtro/secador?
Este componente elimina la humedad y las partículas del circuito. Si se satura, puede permitir el paso de humedad, dañando el compresor. Aunque algunos fabricantes afirman que es de por vida, esto solo aplica en sistemas completamente sellados y bien mantenidos. Cada vez que se abre el sistema (por ejemplo, al cambiar un compresor), se debe reemplazar el filtro/secador o la bolsa desecante. Los recambios del mercado independiente pueden presentar menor capacidad y, en ocasiones, llegan ya saturados.
5. ¿Cómo entra humedad en un sistema supuestamente cerrado?
La humedad puede ingresar por microfugas en mangueras flexibles, que son naturalmente porosas, o por el eje del compresor, que en la mayoría de los modelos está en contacto con la atmósfera. Cuando el sistema no se utiliza durante meses, esta humedad puede corroer el eje y dañar los sellos, por lo que se aconseja utilizar el aire acondicionado también en invierno.
6. ¿Por qué se empañan los cristales y cómo evitarlo?
La diferencia de temperatura interior y exterior causa condensación en los cristales. La mejor solución para eliminar rápidamente el vaho es encender el aire acondicionado, ya que elimina la humedad del habitáculo.
7. ¿Tiene sentido usar el aire acondicionado en invierno?
Sí. El sistema contiene aceite higroscópico (absorbe humedad) que debe circular regularmente para mantener juntas y sellos en buen estado. Además, su uso facilita el desempañado y previene la corrosión del eje del compresor.
8. ¿Cómo detectar un fallo en el aire acondicionado?
Si el sistema no enfría correctamente, el flujo de aire es débil o hay ruidos inusuales, es señal de un problema. Conviene acudir al taller antes de que se agrave.
9. ¿Por qué se pierde refrigerante si el sistema es cerrado?
Aunque es un sistema cerrado, existen puntos vulnerables, como anillos de sellado, uniones, mangueras y el propio sello del compresor, que pueden permitir pérdidas mínimas con el tiempo. Las mangueras flexibles y las conexiones son especialmente sensibles.
10 ¿Cómo usar el aire acondicionado de forma eficiente en verano e invierno?
En verano, es aconsejable abrir las puertas antes de encender el sistema para igualar la temperatura interior y exterior. Usar el modo recirculación ayuda a alcanzar más rápido la temperatura deseada. En invierno, basta con activar el aire unas horas al mes para mantener el sistema en buenas condiciones.



