En los talleres, como en todos los negocios, es importante la gestión del equipo, pero incluso en un sector como el nuestro, en el que faltan profesionales, cuidar a la plantilla es esencial.
Y es que problemas como el estrés, el agotamiento mental o el acoso pueden afectar seriamente la operatividad y el funcionamiento de la empresa. Las consecuencias de las enfermedades mentales o trastornos no siempre son evidentes, pero algunos indicios pueden alertar sobre la necesidad de tomar medidas: sensación de cansancio, somnolencia, dificultad para concentrarse e imprecisión en los movimientos son algunos de ellos.
Un problema de salud mental puede llevar a un menor rendimiento laboral o a un aumento de errores, resultado de la desmotivación o el cansancio, lo que incrementa el riesgo de accidentes laborales y los costes asociados. Además, estas circunstancias pueden aumentar el absentismo, las bajas por enfermedad y la rotación de personal, afectando también la imagen de la empresa ante los clientes.
Por ello, Aspa (Cetraa en Asturias) ha desarrollado un decálogo para evitar situaciones que afecten negativamente la salud de los trabajadores y la productividad de los talleres. Estos son sus consejos:
- Aplicar una buena política de recursos humanos es crucial para prevenir problemas de salud mental, accidentes, conflictos entre trabajadores o incluso el cierre del negocio.
- Ajustar la carga de trabajo: Evitar tanto la sobrecarga como la falta de tareas, ya que ambos extremos pueden ser perjudiciales.
- Organizar el tiempo de trabajo y fomentar la flexibilidad: Esto permite conciliar la vida laboral y familiar, lo que se traduce en beneficios para la salud y la productividad.
- Confiar en los empleados y permitir la autogestión de pausas breves: Descansos mentales cortos durante la jornada laboral son beneficiosos.
- Favorecer la diversidad de tareas: Evitar, en la medida de lo posible, las tareas monótonas y repetitivas.
- Facilitar la información y formación necesarias: Asegurar que los empleados cuenten con lo necesario para realizar su trabajo de forma adecuada.
- Definir claramente los objetivos, obligaciones y responsabilidades: Esto ayuda a evitar confusiones y mejorar el rendimiento.
- Adecuar las condiciones ambientales, de seguridad y confort: Crear un entorno de trabajo seguro y cómodo.
- Garantizar la participación de los trabajadores: Promover el contacto, las relaciones interpersonales y la cooperación.
- Escucha activa a los trabajadores: Mejorar los canales de comunicación interna mediante reuniones, paneles, intranet o un buzón de sugerencias.



