Una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha permitido desarticular una organización criminal con base en Motril (Granada) que se dedicaba al robo de vehículos en distintos países europeos, su manipulación en un taller ilegal de la ciudad costera y su posterior venta en un concesionario también radicado en la zona. De momento hay 20 personas detenidas, 13 coches recuperados y más de 600.000 euros en vehículos sustraídos, aunque la investigación continúa abierta.
Taller clandestino para manipular los bastidores
El epicentro de la actividad delictiva era un taller ilegal situado en Motril, donde se manipulaban los números de bastidor de los vehículos robados para suplantar su identidad. Una vez alterados, los coches eran documentados con papeles en blanco de otros países de la UE, en los que se consignaban los datos falsificados, antes de ser introducidos de nuevo en el mercado nacional.
El modus operandi arrancaba con el robo de coches en distintos países europeos. Posteriormente, los vehículos eran trasladados a España y manipulados para borrar su rastro. La trama disponía también de un concesionario de compraventa desde el cual vendían los coches ya “legalizados”, lo que permitía blanquear el origen ilícito del producto.
Más de un año de investigaciones
La operación, denominada Masina (término rumano que significa “máquina” o “coche”), se puso en marcha en enero de 2024, cuando el GIAT (Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico) de la Guardia Civil en Granada detectó un intento sospechoso de matriculación. Paralelamente, la Policía Judicial de Motril seguía una línea de investigación tras detectar irregularidades en inspecciones a talleres ilegales.
Ambos cuerpos decidieron entonces coordinar esfuerzos. Las detenciones comenzaron cuatro meses después, y se han producido de forma escalonada a lo largo de un año, con los últimos arrestos en marzo de 2025. La operación sigue abierta, y las autoridades no descartan nuevas detenciones ni la aparición de más vehículos robados.
Red empresarial para ocultar el dinero
Para dar apariencia de legalidad a las operaciones, la red criminal utilizaba una estructura de empresas pantalla, en las que los administradores aparecían identificados con falsos NIE, lo que les permitía realizar las transferencias de titularidad de los vehículos sin levantar sospechas.
Las personas detenidas, de entre 25 y 50 años y de diversas nacionalidades —incluida la española—, ya han sido puestas a disposición judicial. A todos ellos se les imputan delitos de robo, receptación, estafa, falsedad documental, pertenencia a grupo criminal y blanqueo de capitales.
Más de 600.000 euros en coches robados
Los 13 vehículos recuperados hasta el momento están valorados en más de 600.000 euros. Sin embargo, las fuerzas de seguridad no descartan que se hallen más unidades, ya que la red tenía una amplia capacidad operativa tanto en la sustracción como en la comercialización fraudulenta de automóviles.



