El sector del desguace se encuentra bajo el radar de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha confirmado la apertura de una investigación para analizar posibles prácticas no competitivas, entre ellas acuerdos para fijar precios u otras que podrían vulnerar las normas de competencia y de gestión medioambiental de residuos.
Según la CNMC, algunas de las empresas investigadas podrían haber obtenido ventajas frente a sus competidores al no cumplir correctamente con la normativa ambiental que regula la responsabilidad sobre los residuos generados en su actividad. De confirmarse, estas actuaciones podrían encajar tanto en supuestos de competencia desleal como en infracciones de la Ley de Defensa de la Competencia.
Como parte de las primeras actuaciones, entre los días 9 y 11 de diciembre se llevaron a cabo inspecciones en distintas sedes del sector. Desde la Comisión aclaran que estas visitas forman parte de una fase inicial y no implican, por el momento, que las empresas inspeccionadas sean culpables. No obstante, si del análisis de la documentación y la información recabada se desprenden indicios sólidos, el siguiente paso sería la apertura de un expediente sancionador.
La CNMC recuerda que los pactos entre empresas competidoras están considerados infracciones muy graves. En caso de sanción, las multas pueden alcanzar hasta el 10% de la facturación total de las compañías implicadas, ya que la lucha contra los cárteles es una de las prioridades del organismo por el impacto negativo que este tipo de prácticas tiene tanto en los consumidores como en el correcto funcionamiento del mercado.
Denuncias anónimas: las vías para destapar cárteles
Para facilitar la detección de este tipo de conductas, la CNMC dispone del llamado Programa de Clemencia. A través de este mecanismo, las empresas o asociaciones que participen en un cártel pueden evitar la multa si colaboran activamente aportando pruebas clave. Incluso cuando la investigación ya está en marcha, quienes aporten información relevante pueden beneficiarse de importantes reducciones en la sanción.
Además, la Comisión destaca que las empresas que se acogen a este programa no quedan sujetas a la prohibición de contratar con el sector público prevista para las infracciones graves en materia de competencia.
Junto a ello, la CNMC pone a disposición de profesionales y ciudadanos una herramienta online para comunicar posibles irregularidades de forma confidencial. El Sistema de Informantes de Competencia Anónimos (SICA) permite alertar, sin revelar la identidad, sobre acuerdos ilegales de precios, reparto de mercados, clientes o licitaciones. Un canal especialmente relevante para sectores como el de la automoción y los talleres, donde la transparencia y la competencia leal son clave para la sostenibilidad del negocio.



