La Guardia Civil ha descubierto un grave caso de actividades ilegales relacionadas con el sector de la automoción en Guadassuar (Valencia). Un vecino del municipio está siendo investigado por operar simultáneamente un taller mecánico, un negocio de compraventa de vehículos y una actividad de desguace, todo ello sin ningún tipo de autorización legal ni medidas de seguridad ambiental.
La operación comenzó tras la denuncia de un ciudadano que alertó sobre movimientos sospechosos en un local del municipio, que permanecía habitualmente cerrado. La inspección de la Guardia Civil reveló que en el interior se encontraba un taller completamente operativo, dotado con maquinaria profesional como elevadores, compresores, soldadores y equipos para el montaje de neumáticos.
Pero lo más preocupante no era solo la falta de licencias. Durante la inspección se descubrió una arqueta con restos de hidrocarburos y aceites, lo que podría estar contaminando el subsuelo y las redes de alcantarillado. Las muestras recogidas están siendo analizadas para evaluar el alcance del daño medioambiental. Además, el taller no estaba registrado como industria ni tenía contrato alguno con gestores autorizados de residuos, lo que incumple la normativa medioambiental.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue la presencia de componentes reutilizados de vehículos siniestrados durante la dana, el fuerte temporal que afectó a la zona. Piezas como motores o faros estaban siendo extraídas sin control ni autorización y utilizadas para reparar otros coches, lo que supone un claro incumplimiento de la normativa sobre tratamiento de residuos automovilísticos.
En una campa cercana, también controlada por el mismo individuo, se localizaron varios vehículos en proceso de despiece, muchos de ellos sin documentación ni autorización legal. En total, se incautaron más de 30 baterías usadas, neumáticos, motores y una gran cantidad de repuestos almacenados sin control ni protocolos de descontaminación.
La actuación policial tuvo además un efecto colateral importante: en el taller se halló un coche en reparación cuyo propietario tenía una orden de búsqueda y detención. La Guardia Civil localizó al individuo en la vecina localidad de Benimodo, donde fue detenido y puesto a disposición judicial.
El responsable de estas actividades clandestinas no contaba con licencia de actividad, licencia ambiental, seguro para la actividad ni estaba inscrito como Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CATV). Según las autoridades, se encontraba totalmente fuera del marco legal tanto en lo administrativo como en lo medioambiental.
La Guardia Civil continúa ahora con el análisis de la documentación incautada para determinar la procedencia de los vehículos y si hay más personas implicadas. También se investigará si los particulares que entregaron sus coches al taller lo hicieron sin cumplir con los trámites legales ante la Jefatura Provincial de Tráfico, como exige la ley.
Desde la Guardia Civil recuerdan que estas actividades ilegales no solo vulneran las normas del sector, sino que también suponen un riesgo ambiental y de seguridad. “La automoción es un sector regulado con exigencias muy estrictas, especialmente en materia de residuos”, señalan fuentes de la investigación. “Actuar al margen de la legalidad no solo daña el medio ambiente, sino que pone en peligro la seguridad de todos”.



